El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha evocado hoy la oportunidad histórica que supuso para la socioeconomía española el ingreso de España en la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) el 1 de enero de 1986, y de manera particular la Política Agraria Común (PAC), que ha sido motor de la transformación de un sector agroalimentario que hoy es moderno, innovador y juega un destacadísimo papel en los mercados internacionales. La PAC, ha señalado el ministro, es necesaria hoy, ayer y mañana. “Reivindico la PAC y su futuro. Reivindico su necesidad”, ha remarcado.
En un acto de conmemoración del 40 aniversario de la PAC celebrado en el ministerio, en el que se ha presentado la publicación La Política Agraria Común, un triunfo de Europa, un triunfo para España, el ministro ha asegurado que, sin ella, el desarrollo del medio rural y del sector agroalimentario hubiera sido muy diferente. Cuando España ingresó en la UE, tenía una agricultura “muy atrasada, casi de subsistencia”, a la que la incorporación a la UE le dio “la oportunidad de incorporar la PAC, adoptar un anclaje jurídico reglamentario e institucional y gozar de un apoyo financiero con derechos y obligaciones” que han permitido una transformación muy notable. La única excepción de modernidad, ha precisado el ministro, era la ley de seguros agrarios de 1978, que “lo sigue siendo hoy”.
Planas ha ilustrado la evolución con algunos datos, como la renta agraria, que casi se ha multiplicado por dos desde 1990, descontando la inflación, y que es hoy la más alta de Europa, o el empleo en el sector primario, que ha pasado de ser el 17,6 % del total de la población activa al 3,5 % con alrededor de 790.000 trabajadores. También ha mencionado la dimensión de las explotaciones, que, si bien en número se han reducido en más de la mitad, de 1.850.0000 a 790.000, están mejor dimensionadas -la superficie media se ha incrementado un 21 % hasta las 30,5 hectáreas- y con una mayor capacidad productiva. Igualmente ha reseñado la potencia de la industria agroalimentaria, que en estos 40 años ha multiplicado por ocho su facturación y ha aumentado su volumen de empleo en un 51 %.
Y, por encima de todo, el ministro se ha referido al liderazgo exportador de la agroalimentación española. Cuando España ingresó en la entonces CEE era el octavo exportador de los 12 Estados miembros. En este tiempo, las exportaciones se han multiplicado casi por 20 y ascienden a 78.000 millones de euros anuales, con un saldo positivo superior a 18.200 millones -datos de 2025- que sitúan a España en cuarta posición entre los 27 Estados miembros y séptima del mundo.
En estos 40 años, la PAC ha evolucionado con constantes adaptaciones y algunas reformas de calado. Dejó de ser un modelo que vinculaba las ayudas a la producción para orientarlas más hacia la presencia de los agricultores en los mercados, algo que ha requerido, entre otras cuestiones, un gran esfuerzo de modernización. Planas ha significado el papel desempeñado por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), que ha sido un instrumento fundamental en la gestión y asignación de derechos, o en la creación del sistema de información de parcelas agrarias, con la digitalización del mismo, que recoge más de 80 millones de parcelas.
El ministro ha subrayado que en este tiempo también ha evolucionado el papel de España con respecto a la PAC; que pasó a ser el de un socio más que se integraba a un actor proactivo e influyente. “Bruselas hemos sido nosotros”, ha señalado, y ha reivindicado la gestión de todos los Gobiernos de España desde 1986 a la actualidad en defensa de los intereses del sector agroalimentario. Se ha referido por ejemplo a la introducción en los enfoques de la política comunitaria de las especificidades de la agricultura mediterránea, el liderazgo de España en las propuestas de simplificación y de impulso de instrumentos eficaces de gestión de riesgos, además de introducir el enfoque de género en la última reforma para priorizar la incorporación de la mujer.
LA PAC ACTUAL
Planas ha recordado que el Plan Estratégico Nacional de la PAC para el periodo 2023-2027 fue fruto del acuerdo entre el Gobierno y las comunidades autónomas, que ha permitido una mejor distribución de las ayudas, con figuras como el pago redistributivo o el capping (límite máximo de ayuda) o las ayudas asociadas para sectores más vulnerables. Así ha señalado que el 50 % de los beneficiarios de ayudas perciben más fondos que en el periodo anterior y que en torno a otro 20 % se mantienen en un nivel similar.
También se ha referido al “gran éxito de los ecorregímenes”, remuneración de prácticas voluntarias que realicen los agricultores y ganaderos en favor del medioambiente y a la que se han acogido más del 75 % de los solicitantes de ayudas, que cubren casi el 90 % de la superficie total declarada. Así mismo se ha referido a la cohesión social y territorial, mediante el programa LEADER para dinamizar la economía del medio rural y medidas específicas para favorecer la incorporación a las tareas agrarias de jóvenes y mujeres.
Otra de los elementos destacados y que el ministro ha considerado clave para la competitividad del sector es la innovación. En este sentido ha resaltado que España es hoy el país europeo que tiene más proyectos activos de I+D+I, 2.500 y que las grandes multinacionales de la maquinaria agrícola tienen su centros de investigación en Estados Unidos y España.
En el periodo actual 2023-2027, la PAC moviliza en España 47.724 millones de euros. Cada año se destinan 4.800 millones de euros a las denominadas ayudas directas, que son un complemento a la renta de los agricultores y ganaderos. El ministro ha señalado que cuando España ingresó en la UE, las ayudas de la PAC suponían en torno al 30 % de los ingresos de las explotaciones agrarias, mientras que ahora no superan el 17 %, “no porque haya menos fondos, sino porque la capacidad competitiva les ha permitido ampliar sus ingresos en los mercados”.
LA PAC QUE VIENE
Planas ha reiterado el desacuerdo de España con la propuesta de la Comisión Europea para la PAC post 2027. “No nos gusta la propuesta”, ha subrayado y ha recordado que en esta posición hay un acuerdo total entre el Gobierno, las comunidades, autónomas, las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas agroalimentarias en torno a tres puntos: “cuantía, identidad y no renacionalización”.
España reivindica en primer lugar que los fondos sean “como mínimo los mismos” que en el actual periodo -la propuesta contempla una reducción en torno al 20 %-, algo que según el ministro es “una línea roja”.
Además, Planas ha señalado que la PAC debe mantener su identidad propia como una política fundamental, con un marco jurídico diferenciado del resto de políticas de la Unión. Y en cuanto a la introducción de la cofinanciación nacional de los fondos, ha alertado del riesgo de que la PAC pierda su carácter de política comunitaria y se produzca un debilitamiento del mercado interior.
Luis Planas ha revindicado la PAC como una de las políticas pilares de la Unión Europea desde su fundación, con el objetivo de garantizar un abastecimiento estable de alimentos a precios asequibles, mediante instrumentos que permitieran incrementar la productividad a través del progreso técnico, asegurar un nivel de vida digno a la población agraria y estabilizar los mercados a la población y garantizar un nivel de vida a la población agraria. Para el ministro, estos objetivos fundacionales de la Unión Europea siguen siendo vigentes en la actual coyuntura geopolítica y de cambio climático, hasta el punto de que parecen redactadas para el momento actual.
Por ello ha asegurado que la historia de estos 40 años de la PAC es “una historia de éxito para España y para el sector agroalimentario”, que ha permitido avanzar a nuestro sector agrario. La Unión Europea, la PAC, son “la auténtica prioridad para España” y es la “mejor dirección”, como bien atestiguan los datos y artículos del libro “La Política Agraria Común: un triunfo de Europa, un triunfo para España”.
El desarrollo de la jornada está disponible en este enlace.