Es un método de riego donde las tuberías y emisores se encuentran bajo la superficie del suelo, generalmente a una profundidad de entre 10 y 50 cm. Este sistema proporciona agua y nutrientes directamente a la zona radicular de las plantas, aumentando la eficiencia hídrica y disminuyendo el consumo de agua en comparación con otros métodos de riego ya que no hay evaporación, además de reducir la aparición de malas hierbas en el cultivo.