Adicionalmente a los requisitos generales (Real Decreto 348/2000, de 10 de marzo), existe normativa específica que afecta a las explotaciones de producción de cerdos confinados para la cría y el engorde (Real Decreto 1135/2002).
Además, la normativa de ordenación sectorial hace referencia a lo largo de su articulado a elementos de bienestar animal.