La secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Ana Rodríguez, ha subrayado hoy la importancia de que España se consolide como potencia mundial en materia de caza. Según ha señalado, “la actividad cinegética constituye una herramienta insustituible para la viabilidad socioeconómica del medio rural, la preservación de la biodiversidad y el control de crisis epidemiológicas”.
Rodríguez encabeza la delegación española en la 72º edición del Consejo Internacional de la Caza y la Conservación de la Fauna Silvestre que se celebra del 16 al 19 de abril en Viena. Esta edición se dedica por completo a la denominada wildlife economy, es decir, la economía vinculada a la gestión de la fauna silvestre y la caza.
La secretaria general ha reconocido que la “Estrategia de gestión cinegética” española ha actuado como catalizador directo de éxitos de conservación históricos, como la recuperación de especies como la tórtola. Además, la actividad aporta 10.190 millones de euros al Producto Interior Bruto (PIB) español, mantiene 199.000 empleos, el 80 % en zonas rurales, y genera retornos fiscales de 1.200 millones de euros anuales, lo que la convierte en un instrumento clave frente al reto demográfico.
Rodríguez también ha subrayado el importante papel de la actividad cinegética y de los cazadores en la contención del brote de peste porcina africana (PPA) en Cataluña. Gracias a la zonificación estricta y a la intervención táctica de los cazadores, se ha logrado mantener el virus confinado en el jabalí silvestre, evitando su transmisión a la cabaña porcina y protegiendo así la industria agroalimentaria nacional.