La varroosis, en la actualidad, es la enfermedad de distribución mundial que más daños ocasiona a la apicultura. Se trata de una acariosis externa causada por el ácaro Varroa destructor que afecta tanto a la cría como a las abejas adultas. Los daños que produce no sólo devienen de su acción expoliadora, sino también porque favorece la aparición generalizada de infecciones víricas y bacterianas, tanto en la cría como en las abejas adultas.
En España y resto de la Unión Europea, tiene un carácter endémico, siendo la única enfermedad apícola que obliga a un tratamiento sistemático de las colonias de abejas para mantener las tasas de parasitación por debajo de umbrales dañinos.
Ácaro Varroa destructor (clase: arácnidos, orden: ácaro)
Varroa destructor es un ácaro estrechamente relacionado con las arañas y garrapatas, que vive como parásito externo en las abejas alimentándose de su hemolinfa.
La hembra de Varroa se diferencia fácilmente de un macho y es reconocible por su cuerpo aplastado color marrón rojizo, su forma ovalada (1,6 x 1,1 mm) y 4 pares de patas. La hembra inmadura y el macho de Varroa sólo pueden existir en las celdillas de cría, son más pequeños y de color nacarado.
El ciclo completo del ácaro ocurre dentro de las colmenas e implica su alimentación tanto de las abejas adultas (fase forética) como de la cría (fase reproductiva). La fase reproductiva comienza cuando, una o más hembras adultas grávidas, se introducen en una celda de cría con larva justo antes de ser operculada, donde Varroa tiene una mayor preferencia por las celdillas de cría de zángano. Allí se quedan debajo del alimento larval hasta que la celdilla es sellada. En un periodo de 60 horas después del proceso de operculado de la celda, el ácaro deposita su primer huevo, del que sale un macho, a partir de entonces pondrá un huevo cada 30 horas de los que nacerán sólo hembras. La larva de Varroa resultante comienza a desarrollarse pasando por los estadios de protoninfa, deutoninfa y finalmente a adulto. Una vez alcanzado el estado de adulto, el macho y las hembras se aparean dentro de las celdillas.
Las hembras maduras y grávidas (gestantes) abandonan la celdilla con la abeja que se está desarrollando para colonizar nuevas celdas, en lo que se denomina fase forética. En ciclos sucesivos la Varroa puede sobrevivir y mantenerse varios meses en la colonia. La esperanza de vida de un ácaro de Varroa puede variar desde 25 días (en presencia de cría) hasta un máximo de 5 meses (en ausencia de cría).
Durante todo el ciclo las hembras adultas succionan gran cantidad de hemolinfa tanto de las abejas adultas como de las larvas, produciendo daños tanto en la cría como en las abejas adultas pudiendo llevar al colapso de la colonia y ser transmisora o predisponer al padecimiento de tanto enfermedades víricas como bacterianas derivadas de la inmunodepresión que produce sobre las abejas.
El ácaro Varroa puede estar presente en una colonia de abejas sin producir efectos notables, pero puede causar un repentino colapso, especialmente a finales del verano y otoño. Sobre la colonia, un número pequeño de ácaros no suele causar daños significativos, sin embargo a partir de ciertos niveles (más de 3 o 5 ácaros por cada 100 abejas) puede ser dañino para su supervivencia.
Enfermedad de declaración obligatoria según el Real Decreto 779/2023
De acuerdo a la actual normativa en vigor, se notificará la detección de focos de la enfermedad de acuerdo al Reglamento de Ejecución (UE) 2020/2002 de la Comisión, de 7 de diciembre de 2020, por el que se establecen normas de desarrollo del Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento Europeo y del Consejo relativas a la notificación a la Unión y al envío de informes a la Unión sobre enfermedades de la lista, al sistema informático de información, así como a los formatos y los procedimientos de presentación y envío de informes relacionados con los programas de vigilancia y erradicación de la Unión y con la solicitud de reconocimiento del estatus de libre de enfermedad.
Hospedadores: Afecta al género Apis.
LNR: Laboratorio Central de Veterinaria de Algete.