El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha culminado con éxito el Programa Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) 2014-2022, que ha alcanzado una ejecución global del 99,32 % de los fondos previstos, incluidos los recursos del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y los fondos extraordinarios Next Generation habilitados tras la pandemia de la Covid-19.
Aunque corresponde al periodo de programación 2014-2022, el cierre financiero del programa se ha producido en 2025, de acuerdo con la regla europea N+3, que permite ejecutar los fondos durante los tres años posteriores al final del periodo programado.
La inversión pública total movilizada a través del programa ha ascendido a cerca de 549 millones de euros, de los que 221 millones han sido aportados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria, Isabel Bombal, ha presidido hoy la última reunión de la Comisión de Seguimiento del PNDR. Durante su vigencia, el programa ha demostrado una elevada capacidad de adaptación en un contexto marcado por la pandemia de Covid, el incremento de los costes energéticos y de las materias primas y las dificultades en las cadenas de suministro.
Pese a estos desafíos, el PNDR se ha consolidado como un instrumento clave de coordinación entre las estrategias de desarrollo rural nacionales y autonómicas, y ha permitido la ejecución de actuaciones de carácter supraautonómico alineadas con los objetivos de la Política Agraria Común (PAC) gestionadas de forma conjunta por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Fondo Español de Garantía Agraria.
PRINCIPALES LÍNES DE AYUDA DEL PROGRAMA
Las inversiones en Entidades Asociativas Prioritarias han constituido la principal línea de actuación del programa, con cerca de 249 millones de euros de gasto público y alrededor de 243 operaciones financiadas. Estas ayudas han contribuido a reforzar la dimensión empresarial del cooperativismo agroalimentario y a incrementar en torno a un 40 % la facturación conjunta de estas entidades desde su reconocimiento.
La innovación y la cooperación han representado otro de los ejes fundamentales del programa, con una inversión cercana a los 53 millones de euros destinada a grupos operativos y proyectos de la Asociación Europea para la Innovación (AEI). En total, se han apoyado 236 grupos operativos integrados por agentes de distintas comunidades autónomas para desarrollar soluciones innovadoras aplicadas al sector agroalimentario y forestal.
El programa también ha impulsado actuaciones de digitalización, con más de 635.000 euros destinados a formación y asesoramiento especializado para mejorar las competencias digitales de profesionales y entidades del medio rural.
Las inversiones en modernización de regadíos han movilizado más de 46 millones de euros y han permitido ejecutar 15 actuaciones sobre unas 45.000 hectáreas, mediante la renovación de infraestructuras, la incorporación de energías renovables y la mejora de la eficiencia hídrica y energética. Por su parte, la creación de caminos naturales ha contado con una inversión de 26,3 millones de euros, que ha permitido desarrollar más de 1.000 kilómetros de itinerarios para uso no motorizado, incluidos más de 230 kilómetros en espacios integrados en la Red Natura 2000.
En materia forestal, las actuaciones desarrolladas en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico han supuesto una inversión de 121,4 millones de euros. Destaca especialmente la prevención de incendios forestales, con más de 107 millones de euros y actuaciones sobre más de un millón de hectáreas. Estas intervenciones se han complementado con proyectos de restauración de zonas afectadas por incendios o desastres naturales y con medidas de conservación de recursos genéticos forestales.
Además de estas líneas principales, el programa ha financiado actuaciones de la Red Rural Nacional, asistencia técnica y otras medidas de menor dotación presupuestaria vinculadas a la innovación y a las organizaciones de productores.
En conjunto, el Programa Nacional de Desarrollo Rural ha demostrado su capacidad para movilizar la inversión público-privada en el mundo rural, con el objetivo de favorecer la innovación, el intercambio de conocimiento y la digitalización.