La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha advertido hoy de que retroceder en igualdad supone debilitar al medio rural y al conjunto del país, y ha defendido el papel de las mujeres como elemento clave para el futuro del sector agroalimentario.
García Bernal ha participado en la inauguración de la jornada nacional de la Asociación de Mujeres de Cooperativas Agro-alimentarias de España (AMCAE), celebrada en Amposta (Tarragona), bajo el lema “De la tierra al liderazgo: mujeres cooperativistas que marcan el rumbo”.
Durante su intervención, la secretaria de Estado ha subrayado que el debate actual no es sobre la presencia de las mujeres en el campo, sino sobre su capacidad de decisión. “No basta con estar. Hay que decidir. Porque de quién decide depende el futuro del campo”, ha afirmado.
García Bernal ha enmarcado este debate en un contexto internacional marcado por la inestabilidad, los conflictos y la presión sobre los mercados, que impactan directamente en la rentabilidad de las explotaciones.
En este escenario, ha señalado que la producción de alimentos ha adquirido una dimensión estratégica. “Producir alimentos es una responsabilidad de país. Cuando defendemos el campo, defendemos seguridad, estabilidad y autonomía”, ha destacado.
IGUALDAD, EFICIENCIA Y FUTURO
La secretaria de Estado ha recordado que las mujeres representan en torno al 28 % de las titularidades de explotaciones agrarias y perciben, de media, ayudas directas inferiores a las de los hombres.
A su juicio, superar esta brecha no es solo una cuestión de justicia, sino también de eficiencia. “Un sistema que deja fuera a la mitad de su talento funciona peor”, ha señalado. En este sentido, ha advertido de que cualquier retroceso en igualdad supone una pérdida de capacidad para el conjunto del sector y para el país.
García Bernal ha destacado el papel del cooperativismo como herramienta clave para reforzar la capacidad del sector y garantizar que las decisiones se tomen desde el territorio. “Las cooperativas son también espacios de decisión. Son empresas, pero también son democracia económica”, ha afirmado.
Asimismo, ha vinculado este modelo con la necesidad de reforzar la integración y el tamaño de las entidades para mejorar su posición en la cadena alimentaria. En este ámbito, ha recordado la reciente convocatoria de ayudas por valor de 33,3 millones de euros destinada a impulsar la integración de entidades asociativas agroalimentarias. Actualmente, España cuenta con 21 Entidades Asociativas Prioritarias, que agrupan a más de 125.000 socios y generan una facturación superior a 8.000 millones de euros.
La secretaria de Estado ha concluido que el futuro del campo pasa por reforzar la capacidad de decisión del sector, especialmente de las mujeres. “El futuro del campo no se puede entender sin mujeres liderando”, ha afirmado.