A excepción de Australia (donde se registró un importante brote en 2007), Nueva Zelanda e Islandia, la influenza equina es endémica en todo el mundo.
Durante los últimos meses del 2018, se ha registrado un aumento en la actividad de la influenza equina reportada en Europa. Durante el primer semestre de 2019 han aumentado los diagnósticos positivos en la parte occidental del continente europeo.
En España, dónde la situación es endémica, también se han detectado un incremento de casos positivos confirmados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete en los primeros meses del 2019.