Es un sistema que imita la lluvia, distribuyendo agua de manera circular a través de un sistema de tuberías y aspersores que rocían el agua sobre el área a regar rotando sobre su eje. Este método permite optimizar el uso del agua y es adecuado para una gran variedad de terrenos y cultivos. Además, en ocasiones, es posible utilizar aspersores de baja presión que aseguran una alta uniformidad en el reparto del agua y un menor consumo energético.