El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado hoy que la industria alimentaria es uno de los motores económicos más potentes de España, “es una de las grandes joyas de la corona de la economía española” y ha reivindicado el carácter estratégico del sistema agroalimentario por su contribución al crecimiento económico, el empleo, las exportaciones y la vertebración del territorio.
Durante la inauguración del VI Foro Retail y Gran Consumo, organizado por elEconomista, Planas ha subrayado que “somos una gran potencia agroalimentaria”. España es actualmente el cuarto mayor exportador agroalimentario de la Unión Europea y el séptimo del mundo. Desde 2018, las exportaciones agroalimentarias han aumentado un 61 %, hasta alcanzar los 78.000 millones de euros en 2025, mientras que el saldo positivo se ha situado en más de 18.300 millones, un 51 % más que hace ocho años.
El ministro ha destacado además que el sector agroalimentario ya ha superado al automóvil en exportaciones dentro de la industria manufacturera española, un hito especialmente relevante por el peso histórico del sector del automóvil en la economía exportadora del país.
Planas también ha puesto en valor la evolución de la industria alimentaria, cuyo crecimiento en los últimos años ha sido prácticamente el doble que el del conjunto de la industria española. El conjunto de la cadena alimentaria emplea cerca de tres millones de personas, mientras que la industria de alimentación y bebidas se aproxima ya a los 600.000 ocupados.
CAMBIO CLIMÁTICO, GEOPOLÍTICA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Planas ha identificado tres grandes factores que están condicionando el futuro del sector: el cambio climático, la situación geopolítica y los conflictos comerciales, y la transformación tecnológica, especialmente a través de la inteligencia artificial.
En relación con el cambio climático, ha defendido la capacidad de adaptación del sector agroalimentario español y ha reivindicado la inversión en regadíos, seguros agrarios y nuevas técnicas genómicas. “Somos capaces de adaptarnos y somos capaces de continuar produciendo en cantidad, en calidad y en términos de competitividad, incluso en esa situación”, ha señalado.
El ministro ha situado la Estrategia Nacional de Alimentación como la hoja de ruta para afrontar los desafíos del sistema alimentario y consolidar a España como potencia alimentaria mundial. En este marco se integra también el Plan Internacional de la Gastronomía Española, destinado a reforzar la proyección internacional de los alimentos y la gastronomía españoles.
UNA PAC FUERTE PARA SEGUIR AVANZANDO
De cara a los próximos meses, Planas ha situado como una de sus principales prioridades la negociación de la Política Agrícola Común (PAC) y de la Política Pesquera Común (PPC) para el próximo marco financiero europeo 2028-2034.
El ministro ha defendido tres objetivos fundamentales: una financiación suficiente, una reglamentación europea sólida pero flexible y el refuerzo del mercado interior. También ha advertido de los riesgos de renacionalizar la financiación de determinadas intervenciones de la PAC, al considerar que podría generar diferencias entre los productores de los distintos Estados miembros. Según Planas, “el Gobierno de España está de acuerdo con las 17 comunidades autónomas, con las organizaciones agrarias y con las cooperativas” en estos tres grandes principios.