El lisímetro es un dispositivo utilizado para estudiar la dinámica del agua en el terreno. Esta herramienta está diseñada para la medición directa de la evapotranspiración.
La unidad básica consiste en un cilindro de metal (o plástico u otro material) de 2 metros de altura, con una muestra representativa de suelo y enterrado en el suelo en una habitación subterránea que permite el acceso para la inspección, detección de dispositivos y operaciones de servicio.
El cilindro está apoyado sobre un sistema de pesaje. El fondo tiene un desagüe que recoge la percolación del agua. Alrededor del cilindro hay un dispositivo utilizado para recuperar el agua que está estancada o corrientes en la superficie (escorrentía).
Una celda de carga es un transductor que es utilizado para convertir una fuerza en una señal eléctrica. La señal eléctrica de salida es de unos pocos milivoltios y debe ser amplificada mediante un amplificador de instrumentación antes de que pueda ser utilizada. La salida del transductor se interpreta mediante el correspondiente algoritmo para calcular la fuerza aplicada al transductor.