La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha visitado hoy las instalaciones de las denominaciones de origen de los quesos de Cabrales y Gamonéu, en Asturias, donde ha subrayado que las figuras de calidad son un activo esencial para el desarrollo del medio rural, al generar valor añadido para las producciones agroalimentarias y “preservar la tradición y costumbres” de los territorios.
Durante la visita, la secretaria de Estado ha destacado que las DOP y las IGP representan “un modelo de éxito” que combina innovación y tradición, calidad y competitividad y ofrecen al consumidor un alimento “con identidad y arraigo”:
García Bernal se ha referido al reciente acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que supone una nueva oportunidad de crecimiento para las figuras de calidad españolas, al reforzar la protección y el reconocimiento de las indicaciones geográficas en nuevos mercados internacionales.
En ese sentido, García ha resaltado que la apertura de estos mercados permitirá que productos únicos lleguen a más consumidores, incrementando su valor y generando nuevas oportunidades para nuestros productores.
ESPAÑA CUENTA CON 395 FIGURAS DE CALIDAD
En la actualidad, España cuenta con 395 figuras de calidad diferenciada reconocidas por la Unión Europea, entre DOP e IGP (IGP) de productos agroalimentarios, vinos y bebidas espirituosas, lo que sitúa a nuestro país entre los líderes europeos en este ámbito.
Concretamente, en el Principado de Asturias existen 11 figuras de calidad, seis DOP (Cabrales, Gamonéu, Afuega'l Pitu, Queso Casín, Sidra de Asturias y Vino de Cangas) y cinco IGP (Ternera Asturiana, Faba Asturiana, Chosco de Tineo, Miel de Asturias y Aguardiente de Sidra).
Esta diversidad, según ha indicado la secretaria de Estado, refleja la riqueza y la singularidad del sector agroalimentario asturiano y español. Asimismo, García Bernal ha recordado la importancia del trabajo desarrollado por los profesionales del sector agrario y los consejos reguladores, porque son quienes mantienen vivo un patrimonio agroalimentario único en el mundo, capaz de incorporar la innovación sin renunciar a los métodos tradicionales que hacen especiales a productos como el Cabrales y el Gamonéu.