El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha entregado hoy las obras de modernización de regadíos de la Comunidad de Regantes del Pantano Estrecho de Peñarroya, en Ciudad Real, ejecutadas con una inversión de 25,6 millones de euros dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y financiadas por tanto con fondos europeos Netx Generation.
La actuación beneficia a 2.000 regantes que cultivan 7.842 hectáreas en los términos municipales de Argamasilla de Alba, Tomelloso y Campo de Criptana. Las nuevas infraestructuras aprovechan la energía hidráulica disponible en el propio embalse para llevar el agua hasta las redes de riego con la presión necesaria, lo que permite reducir o evitar el bombeo y rebajar el consumo de energía eléctrica hasta en un 68 %.
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, acompañada del presidente de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), Francisco Rodríguez Mulero; del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido; y del vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha hecho entrega a la comunidad de regantes de las nuevas instalaciones. “Hace unos años asumimos el compromiso de modernizar estos regadíos y hoy entregamos las obras terminadas. Aquí está el compromiso del Gobierno de España con el campo: inversiones que llegan a las explotaciones y ayudan a nuestros agricultores a producir con menos costes”, ha señalado García Bernal.
APROVECHAR LA ENERGÍA DEL EMBALSE PARA REGAR
Hasta ahora, el sistema de riego necesitaba un elevado consumo de electricidad para llenar las balsas y proporcionar la presión necesaria en algunos sectores. Las obras entregadas hoy cambian ese funcionamiento, al conectar directamente el embalse de Peñarroya con las redes de riego de las balsas 1 y 2.
Para ello se ha construido una nueva conducción subterránea que permite aprovechar la presión del agua procedente del embalse. De esta forma, se reduce la necesidad de bombeo desde las balsas y, con ella, el gasto eléctrico de las explotaciones.
La nueva conducción evita además las pérdidas de agua que se producían durante el transporte por los canales. El ahorro de agua y energía permitirá reducir los costes de explotación y mejorar la rentabilidad de una zona en la que se cultivan principalmente vid, cebada, cebolla y melón.
El proyecto incorpora también sistemas de automatización y telecontrol del riego y una red para controlar la calidad de las aguas. Las obras incluyen medidas ambientales, entre ellas la creación de estructuras vegetales y actuaciones para mejorar las condiciones de la fauna.
69,9 MILLONES DE EUROS EN CASTILLA-LA MANCHA
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, a través de SEIASA, tiene programadas en Castilla-La Mancha nueve actuaciones de modernización de regadíos, siete de ellas ya finalizadas, con una inversión conjunta de 69,9 millones de euros (IVA no incluido).