Tierras ocupadas por cultivos leñosos
Son las tierras cultivadas con cosechas que ocupan el terreno durante largos periodos y no necesitan ser replantadas después de cada cosecha. Incluyen todos los árboles frutales, el olivo, la vid, los agrios, etc., quedando excluida la tierra dedicada a árboles para la producción forestal, leña, madera etc.
Tierras ocupadas por cultivos herbáceos
Comprenden las tierras bajo cultivos temporales, así como para siega o pastoreo.
Huertos familiares
Tierras generalmente de poca extensión cuyos productos se dedican al consumo familiar.
Praderas y prados
Se trata de terrenos cuya cubierta herbácea es permanente (sembrados para ciclos largos) y cuyo aprovechamiento no finaliza al recolectarse o ser aprovechado por el ganado, sino que continúa un periodo indefinido de años. Requieren humedad y admiten la posibilidad de un aprovechamiento por siega.
Pastizales
Se diferencian de los prados naturales en que los pastizales se dan en clima más seco, no siendo susceptibles normalmente de aprovechamiento por siega. Su aprovechamiento normal por el ganado en la mayor parte de los casos es a diente.
Barbecho y otras tierras no ocupadas
Se incluyen aquí todas las tierras de cultivo en descanso, no ocupadas durante el año por cualquier motivo, aunque hayan sido aprovechadas como pastos para el ganado. (En las regiones de España de clima árido y semiárido, en las explotaciones agrarias de secano la práctica agronómica del barbecho entra a formar parte de la rotación a la que se someten las tierras de cultivo. Esta rotación consiste en que una parte de la superficie de cultivo se deja en descanso durante una o más campañas agrícolas).
Erial a pastos
Son aquellas tierras agrícolas con Orientación Técnico Económica (OTE) ganadera.