El objetivo principal de la sonda capacitiva es conocer la humedad del suelo a distintos niveles de profundidad. Se trata de un largo y estrecho cilindro de cerámica porosa que se entierra en el suelo. Actualmente hay instaladas 13 sondas en las distintas parcelas del CENTER, cuyos datos permiten mejorar la eficiencia de los riegos. En el interior de las sondas hay impreso un circuito eléctrico que conecta todos los sensores encargados de medir la humedad que se filtra hasta ellos en cada tramo del subsuelo. El sensor capacitivo consiste en dos anillos de bronce que forman las placas de un condensador conectado a un oscilador. Los datos pueden ser almacenados en un datalogger, descargados in situ o transmitido vía GSM, radio, etc. para ser interpretados con un software suministrado por el fabricante.