Resumen: En este trabajo se reflexiona sobre el, funcionamiento de sistemas económicos en los que las unidades de decisión que los componen no aceptan pasivamente el contexto en el que actúan sino que, en la medida de sus posibilidades, intentan adecuarlo a sus necesidades. Si las necesidades y capacidad de actuación de los sujetos son significativamente distintas, este comportamiento dará lugar a un notable grado de particularización de las condiciones en las que cada uno se desenvuelve. Se supone así que tanto el contexto legal, como el mercantil o el técnico en el que actúa cada unidad de decisión es distinto al de las demás, dando lugar esta situación a una estratificación de la sociedad en distintos subsistemas. El objetivo central de este trabajo será la construcción de un modelo flexible que permita pensar en la lógica general de funcionamiento económico de sociedades con estas características. La principal conclusión alcanzada es que pese a su fragmentación, los sistemas económicos capitalistas tienen capacidad de dar coherencia al conjunto de decisiones tomadas en contextos distintos y con criterios diversos. De esta conclusión surge un concepto de sociedad capitalista flexible con capacidad de moldear, pero también de adaptarse a los distintos contextos en los que se desenvuelve. Este resultado concuerda con muchos de los datos historiográficos disponibles en los que se observa como el desarrollo económico contemporáneo ha dado lugar a un amplio abanico de formas de organización económica, tanto en el contexto internacional como en el interior de muchos países.