Camino Natural del Carrilet. Olot a Girona

Descripción

Camino Natural del Carrilet I

Entre volcanes dormidos

El ferrocarril de vía estrecha unía las localidades de Olot y Gerona y fue una de las principales vías de comunicación durante casi un siglo, hasta su desmantelamiento el 16 de julio de 1969. En sus 66 km (incluidos los carriles bici) de longitud, atravesaba tres comarcas, doce pueblos y recorría los valles de los ríos Fluvià, Brugent y Ter, facilitando el intercambio y las relaciones entre las tierras del interior de la provincia.

La ruta parte del antiguo apeadero de ferrocarril de Olot, capital de la comarca de la Garrotxa situada a 440 m de altitud, y población rodeada por cuatro volcanes adormecidos, desde donde desciende hasta Gerona, a tan sólo 70 m, alcanzando durante su recorrido una cota máxima en el Collado d’en Bas, a 600 m . Por ello, es recomendable realizar el trayecto en la dirección descrita.

Puente de Sant Roc

Desde la estación de Olot, que se encuentra en perfecto estado de conservación, se atraviesa el recinto ferial del municipio hasta llegar al puente de Sant Roc (de aquí parte hacia el norte otro ramal), donde comienza el parque de Fonts de Sant Roc con una zona de descanso. Un túnel artificial permite pasar por debajo de la ermita del mismo nombre. La vía abandona el pueblo y deja, a su derecha, la pista de atletismo municipal, integrada en el Parque Natural y donde hay un aparcamiento de bicicletas.

A 2,5 kilómetros, se localiza el apeadero de Sant Privat, dentro del entorno paisajístico perteneciente al Parc de la Pedra Tosca, en cuyo entorno se pueden realizar diferentes itinerarios para conocer mejor cómo se cultivaba en estas arduas tierras volcánicas.

El Camino Natural continúa sumergiéndose entre tupidos campos de maíz que inundan el fondo del valle, hasta que, dejando numerosos accesos a los campos de cultivo, se llega a la antigua estación de Les Presses, hoy día transformada en Oficina de Información y Turismo.

Antigua estación de FEVE de Les Presses, actual punto de información

La marcha prosigue, atravesando campos de labor hasta alcanzar un desvío que permite llegar al área recreativa de Xenacs, desde cuyo mirador se obtiene una espléndida vista panorámica de la zona volcánica. Sin tomar la desviación, el Camino pasa por debajo de una glorieta de la carretera y entra en la población de Sant Esteve d’en Bas. En esta localidad, la antigua estación se ha reformado y actualmente es una escuela infantil.

Siguiendo las líneas amarillas dibujadas en el suelo, la ruta se aleja del pueblo, atravesando dos puentes hasta llegar a un antiguo paso a nivel de tren ahora convertido en bar.

Tras coronar el collado d’en Bas, punto de máxima altitud del trayecto, comienza el descenso hacia la iglesia románica del siglo XI de Sant Miquel de Pineda. Un poco más adelante, se encuentra también un desvío a la ermita de santa Cecilia, reconstruida gracias al esfuerzo de los vecinos de Sant Feliu de Pallerols, lugar donde se celebra una romería cada último domingo de noviembre.

Paisaje a la salida de Sant Feliu de Pallerols

Antes de llegar a Sant Feliu de Pallerols, se salva el río Brugent por un puente de hierro, única estructura que permanece del antiguo ferrocarril en toda la vía del Carrilet, y se pasa una fuente. Desde la estación de Sant Feliu, se divisa al suroeste el santuario de la Salud, en medio de la masa forestal, donde se da hospedaje al viajero.

Las antiguas paredes de contención del tren flanquean el Camino y conducen hasta los pies del castillo d’Hostoles, que representa la más insigne fortaleza de la defensa de los remensas (campesinos) de la montaña. Tras recorrer un particular túnel con luces automáticas, que se encienden y apagan al paso del caminante, se obtiene una panorámica de la localidad de Les Planes d’Hostoles, ubicada sobre la colada del volcán Traiter.

Una vez en el pueblo, se deja a la izquierda la estación donde hay una pista polideportiva levantada sobre el antiguo trazado ferroviario. A mano izquierda se deja un acceso al Parc de la Parada, una zona de descanso donde también se puede beber agua.

Vistas desde el camino en dirección a Anglés

Desde Les Planes d’Hostoles comienza un tramo especialmente llamativo del Camino Natural, que se sumerge en un denso bosque de encinas (Quercus ilex) y robles (Quercus sp.), salpicado de castaños (Castanea sativa). Se atraviesan varios puentes de gran longitud que permiten salvar distintas vaguadas, llegando en el kilómetro 28 al desvío de la Font Picant d´Amer, que es una fuente natural de agua mineral carbónica.

Se cruza un pinar con ejemplares de gran porte y la ruta desemboca en el antiguo taller de reparaciones del ferrocarril, reconvertido hoy en día, en la estación de Bomberos de Amer. De este municipio son típicas las galletas artesanas y turrones elaborados con avellanas propias de este paraje.

Al alejarse de la población, la vía comienza una fuerte subida hasta encontrarse con la carretera. El Camino no sigue el trazado original del ferrocarril y aprovecha diversas pistas forestales de manera que, al pasar el puente sobre el río Ter, se puede ver el imponente viaducto que el tren utilizaba antaño.

Al otro lado del río se halla otra de las antiguas instalaciones de la línea férrea que en la actualidad es una escuela de arte. Inmerso en tierras de labor, el Camino Natural avanza y llega a un cruce con la carretera C-63 que poco después da a la Font de Can Pla.

Paseo de plátanos de sombra a las afueras de Girona

Se entra en la población de la Cellera de Ter, situada entre el río Ter y el Arroyo de Osor, riera que cruzaba el ferrocarril hasta adentrarse en el kilómetro 37 en Anglés. Aunque el carácter medieval de las calles ha permanecido en la parte antigua del pueblo, en los últimos años la actividad comercial se ha incrementado, transformando el municipio en un paisaje más industrializado.

Posteriormente el recorrido pasa por la antigua estación a lo largo de un paseo de palmeras, y sigue paralelo a la N-141, dejando el pueblo a mano derecha, hasta la estación de Bonmatí. A partir de aquí hay que extremar las precauciones pues la cercanía de la carretera y algunos cruces pueden resultar peligrosos. Antes de llegar a la antigua estación de Bescanó, una central eléctrica nos recuerda los numerosos aprovechamientos hidráulicos que se han hecho del río.

Río Ter

A escasos 100 m de un paso bajo la carretera, aparecen las indicaciones con dirección a Gerona. En este punto existen dos alternativas para llegar al destino, la superior, por la derecha, recorre la travesía más urbana de Salt y entra por el Passeig d’Olot; y la que baja, a la izquierda, esquiva el núcleo urbano de Salt entrando a esta población por Les Devesses. La ruta, bastante señalizada, prosigue a orillas del Ter entre plátanos de sombra (Platanus hispanica) recorriendo caminos rurales, hasta desembocar en la parte norte de Girona. Aquí se debe ir ligeramente a la izquierda hasta llegar a una rotonda y rodear el Auditorio por la izquierda para alcanzar el destino final del Parque de la Devesa.

Ramal Sant Roc

A la altura del puente de Sant Roc parte un ramal en forma de carril bici que une Olot con Llocalou. Pasado el mencionado puente se toma la calle María Jolis Pellicer hasta que se cruza con la calle Pou del Glaç (o Pozo de Hielo) y posteriormente la carretera de Riudaura donde se introducirá en un pequeño bosquete para tomar la avenida de Sant Joan que enlaza con la antigua carretera de Sant Joan de les Abadesses.

El carril bici se encuentra perfectamente señalizado, y nos conducirá a un paso subterráneo que salva la N-260, introduciéndose en un pequeño bosque que nos llevará a un paso que salva la riera de Ridaura para introducirse finalmente en la población de Llocalou.

Perfil

Perfil MIDE del CN de El Carrilet 1

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

La Guerra de los Remensas

Los remensas, o remenses en catalán, eran los campesinos, que servían en tierras que no les eran propias, pero que se encontraban adscritos a ellas de manera hereditaria. En 1462 protagonizaron una importante rebelión contra la nobleza conocida como la “Primera Guerra Remensa”, a la que más de una década después seguiría una segunda revuelta.

A las órdenes de Francesc de Verntallat estos payeses lucharon contra los “malos usos”, que eran los derechos señoriales que se tenían sobre ellos. El Castell d´Hostoles fue utilizado entonces como cuartel general hasta que en 1486, la Sentencia de Guadalupe, que puso fin a estas revueltas, les obligó a su entrega y pasó a manos del rey. Hoy, de este recuerdo histórico, sólo quedan algunos restos de la fortaleza.

Comarca de volcanes

El Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa cuenta con alrededor de cuarenta conos volcánicos y una veintena de coladas de lavas basálticas de origen cuaternario. Este particular medio da lugar a una diversa y rica vegetación, en ocasiones muy frondosa, con encinares, robledales y hayedos de valor paisajístico excepcional.

Entre los extraordinarios signos de la actividad volcánica merece la pena visitar La Fageda d’en Jordá, un hayedo excepcional que se mantiene sobre una colada de lava del volcán Crosat, así como el volcán de santa Margarida, muy cercano a Olot, que sufrió una fase eruptiva explosiva y creó un amplio cráter circular sobre el que se asienta la ermita que da nombre al volcán.

La combinación de las magníficas formas, con la abundante cobertura vegetal de esta zona, crea la mejor muestra de paisaje volcánico de la península Ibérica.

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