El Reino Unido abandona la Política Pesquera Común el 1 de enero de 2021, el marco jurídico conjunto de la UE que proporciona igualdad de acceso a las aguas de la UE para los Estados miembros, así como acuerdos estables para el reparto de cuotas y la gestión sostenible de los recursos.
Al abandonar la Política Pesquera Común, el Reino Unido se convierte en un estado costero independiente. Esto cambia el escenario de la ordenación pesquera en el Océano Atlántico nororiental y en el Mar del Norte.
La UE y el Reino Unido serán responsables, según el derecho internacional, de la gestión conjunta de aproximadamente 100 poblaciones de peces compartidas.
Las aguas del Reino Unido (es decir, el mar territorial hasta las 12 millas náuticas y la zona económica exclusiva adyacente hasta las 200 millas náuticas) dejarán de formar parte de las aguas de la UE. En ausencia de disposiciones en contrario, el acceso a las aguas de los demás ya no estaría garantizado.