La organización de la BRIF

Las BRIF actúan bajo una estructura jerarquizada y con un número de integrantes tal, que se asegure una gran capacidad extintora. Este sistema de garantiza mantener los máximos niveles de seguridad y eficiencia. La formación y el entrenamiento continuos son dos elementos clave para lograr estos objetivos.

Una BRIF-A está dirigida por un técnico con formación forestal universitaria –el jefe de brigada-, al que se le exige además formación postgrado en incendios forestales y experiencia previa al frente de unidades helitransportadas de extinción. A su mando se encuentran dos cuadrillas, cada una de ellas constituida por 7 especialistas y 1 capataz, este último en permanente contacto con el jefe de brigada. Esta estructura totaliza 17 personas. Cada cuadrilla es transportada en un helicóptero; el jefe de brigada vuela en uno de ellos.

Cada BRIF cuenta con tres brigadas como las descritas. El trabajo se desarrolla en tres turnos: dos de ellos cubren las horas diurnas, superponiéndose en la parte central del día por ser la de mayor riego de ocurrencia de incendios. Mientras, el tercer turno permanece en descanso.

Además, las BRIF cuentan con un preparador físico, dos técnicos de base, dos emisoristas y tres correturnos disponibles para cubrir los descansos obligatorios.

BRIF en ataque directo
 
Una BRIF-B, de menor tamaño, está integrada por 9 componentes (1 jefe de brigada, 1 capataz y 7 especialistas), siendo igualmente necesarias tres brigadas para completar los turnos requeridos.  Esta brigada dispone de un solo helicóptero. Del mismo modo, se mantienen las figuras del preparador físico, los dos técnicos de base, los dos emisoristas, contando en este caso con dos correturnos.

Por último, la BRIF-i cuenta con la particularidad de tener únicamente dos turnos: uno trabajando y otro en descanso. Esto se debe a que su actividad se desarrolla durante la campaña de invierno-primavera, ajustándose el horario al menor número de horas de sol. Dispone también de un solo helicóptero.

Con este sistema organizativo, cuando un equipo acude a un incendio y supera su límite de horas de trabajo, es sustituido por otro equipo idéntico que mantiene la actuación. El límite de tiempo trabajando en extinción es de 8 horas, garantizando así que el personal mantiene unas condiciones de seguridad suficientes. Sin embargo, el relevo de los tres equipos BRIF de una misma base hace que pueden permanecer trabajando de manera continua durante días hasta que el incendio sea controlado.