Método de trabajo de las BRIF:

Para actuar en incendio la brigada completa se desplaza a bordo de sus helicópteros. En las BRIF-A al frente del primer helicóptero viaja el jefe de brigada, mientras que en el segundo lo hace uno de los capataces. Al llegar a su destino desembarca la brigada completa; ambos helicópteros quedan a las órdenes del jefe de brigada para apoyar su trabajo mediante el lanzamiento de agua, de acuerdo con las instrucciones recibidas del Director Técnico de Extinción. Al retirarse del incendio la brigada lo hace de forma completa. En el caso de las BRIF-B y BRIF-i todos sus componentes viajan a bordo de un solo helicóptero.

Las BRIF trabajan conjuntamente con sus helicópteros, cuyo apoyo con el lanzamiento de agua redunda en su rendimiento. Además los helicópteros constituyen un elemento fundamental para la seguridad del personal, pudiendo proceder a su evacuación en una eventual situación de peligro. Por ello, la dupla BRIF-helicópteros se mantiene siempre unida excepto en los periodos nocturnos y durante los repostajes o paradas obligatorias de las aeronaves.
Esto supone que los helicópteros de transporte no pueden ser destinados a otros frentes de fuego ni a otras misiones salvo las de salvamento y, con carácter excepcional, para el transporte de brigadas de la comunidad autónoma a la que están prestando apoyo.

Si las circunstancias impiden que la BRIF pueda desplazarse en helicóptero, las bases cuentan con vehículos de apoyo para cumplir con esa función. Igualmente, y una vez próximos a la zona de trabajo, la brigada comienza a actuar en el incendio de acuerdo con las instrucciones del Director de Extinción.

En el caso de que la BRIF sea el primer medio en llegar al incendio, la brigada procede al primer ataque sin demora, quedando el técnico de la brigada al cargo de los trabajos de extinción hasta la llegada de la primera persona capacitada de la comunidad autónoma que asuma la Dirección Técnica de Extinción.

Cuadrilla BRIF accediendo a incendio

El equipo BRIF no puede ser disgregado, debiendo actuar siempre como una unidad. Así mismo, y debido a la naturaleza de los incendios que atiende, no debe emplearse en labores de remate, liquidación o vigilancia de perímetros.

Por su alta especialización y formación las BRIF trabajan en situaciones de alta exigencia, por lo que deben dominar todas las técnicas de extinción. De hecho pueden trabajar conjuntamente con otros medios aéreos, maquinaria de tierra o de manera independiente. Si existe la posibilidad de utilizar vehículos autobomba, el personal está adiestrado en la realización de tendidos de manguera para la extinción.

Si la intensidad del frente de llama lo permite, la BRIF trabaja en ataque directo (sofocación directa de las llamas). Cuando la intensidad del fuego es tal que no permite acercarse al personal, se trabaja en ataque indirecto, realizando líneas de defensa limpias de combustible, corta de matorral o de arbolado y raspado del suelo con herramienta manual. Estas líneas sirven para posteriores acciones de ataque directo o como base para realizar quemas de ensanche de forma segura, de modo que al llegar a ellas se produzca la extinción del frente del incendio por falta de combustible.

Un caso especial del uso del fuego como herramienta de extinción es el contrafuego. Esta técnica consiste en la ignición de una línea de fuego por delante del frente de incendio que se pretende controlar. Si las condiciones meteorológicas, topográficas, de vegetación y comportamiento del incendio son las adecuadas y se han valorado correctamente, se consigue que la línea de fuego prendida en el lugar y momento apropiados, sea succionada por el frente del incendio y avance hacia él, de modo que se produce la extinción cuando ambas líneas de llamas se encuentran.

BRIF retirandose de incendio