Etapa 12. Arens de Lledó - Arnes

Descripción

Etapa 12. Arens de Lledó - Arnes

De vuelta a los puertos de Tortosa-Beceite

La etapa 12 supone la vuelta de la presencia en el horizonte del macizo montañoso de los puertos de Tortosa-Beceite, de donde partió la etapa 1 del Camino Natural. La ruta transita sobre todo por amplios campos de cultivos arbóreos (frutales y olivares), en particular en la gran llanura que se abre entre Lledó y Horta de Sant Joan, esta última localidad accesible mediante un ramal que llega a su antigua estación de tren. Tanto desde dicha estación como desde la, también en desuso, estación de Arnes-Lledó, es posible acceder a los Caminos Naturales de Terra Alta y Val de Zafán.

Vistas del Camino Natural desde Arens de Lledó

Como se mencionaba en la etapa anterior, hay dos formas depasar de la etapa 11 a la 12, la primera por el centro urbano de Arens de Lledó y la segunda por el exterior del mismo. En el primer caso, en el punto final de la etapa 11, señalado por el panel informativo instalado junto a «lo Raig» (el chorro, en castellano), se inicia directamente esta etapa 12 cuyos metros iniciales discurren junto a la acequia, siguiendo la calle del Río que baja hasta el cauce del Algars, cuya corriente se salva mediante un badén de hormigón construido al efecto. Tras alcanzar la orilla opuesta y transitar unos metros por el terreno natural de roca erosionada, se alcanza una pista rural que enlaza con la variante exterior. La segunda opción (esta misma variante exterior, recomendada para los ciclistas pues evita el paso por el mencionado terreno rocoso irregular), puede tomarse directamente sin entrar en el centro de Arens de Lledó (véase etapa 11) o bien, si hemos decidido adentrarnos en su núcleo urbano, puede retomarse retrocediendo unos cientos de metros por la carretera hacia Calaceite y, a mano derecha, tomar el desvío que baja al río y lo cruza por un puente de hormigón. Tras seguir un camino de tierra, a medio kilómetro enlazamos con la pista que sube desde el río en la primera alternativa descrita.

El río Algars se cruza junto al Molí de Fabrica

En este margen se vuelve a transitar por la provincia de Tarragona, por un paisaje bastante similar al final de la etapa anterior, campos de cultivo y algunos huertos cuando la vega del río es más ancha, pinares en las zonas más abruptas. El camino no tarda en encontrarse con la carretera TV-3341, discurriendo por ella durante más de 200 m (aunque no tiene mucho tránsito, conviene extremar las precauciones, este tramo está entre dos curvas de la carretera) Dejando por fin la carretera por un camino que sale a mano derecha, se transita ahora por un tramo muy cercano al cauce del río, donde el pinar y el sotobosque mediterráneo se entremezcla con la vegetación riparia como los carrizos y los juncos.

El camino gira a la derecha para encarar un puente sobre el Algars, con un gran edificio al frente, el “Molí de Fábrica” (en la actualidad, una propiedad particular). Tras cruzar el río y rodear el edificio el camino gira a la izquierda después de pasar junta a una nave ganadera para volver a cruzar el río. Durante estos últimos 800 m por la margen izquierda del Algars el camino se ha vuelto a internar en la provincia de Teruel.

El camino atraviesa un pinar. Al fondo, el desvío al ramal de Horta de Sant Joan

De vuelta a la margen derecha (y, por tanto, a Tarragona) el camino emprende una ligera subida pasando junto a otra explotación ganadera y a una particular chimenea de ladrillo que no es sino el último resto del antiguo Sulfuro del Cassol de Lledó. La subida concluye en un mirador desde el que se puede apreciar otro antiguo molino (molí de Lledó) y el azud que desviaba las aguas del río hacia el molino.

Esta subida también ha significado salir del cañón del río; desde este punto hacia el sureste se abre una gran explanada donde se puede ver, a lo lejos, la colina donde se asienta Horta de Sant Joan, la montaña de la Magdalena y el macizo de los Puertos de Tortosa-Beceite.

El camino continúa entre cultivos hasta alcanzar una pequeña loma, donde se desvía a la derecha con el fin de rodearla mediante una pista de menor entidad a la que se estaba utilizando hasta ahora. Discurriendo entre esta elevación a la izquierda y el río Algars a la derecha, la ruta se interna en un pinar y tras aproximadamente un kilómetro y medio se llega a un cruce de caminos. Hacia la izquierda se puede tomar el ramal que va en dirección a Horta de Sant Joan y su antigua estación, y hacia la derecha se continúa el itinerario principal, en dirección a Arnes.

Antigua estación de Arnes-Lledó

Continuando por la ruta principal, el pinar no tarda en abrirse, pudiéndose ver, a mano derecha y al otro lado del río, la localidad de Lledó. De vuelta a los campos de cultivo, el camino llega hasta un camino rural de buen ancho, que se sigue durante unos metros hasta un cruce. Hacia la derecha se puede continuar por carretera hacia Lledó, pero el Camino Natural prosigue a mano derecha, hasta cruzar sobre la antigua vía del ferrocarril de La Val de Zafán, hoy también reconvertido en Camino Natural. A menos de 200 m se encuentran lo que fue la antigua estación de Arnes-Lledó, y aunque sus edificios están en estado de ruina, se ha habilitado un área de descanso. Desde esta estación parten dos Caminos Naturales que comparten la antigua vía del ferrocarril, hacia el noreste el Camino Natural de Terra Alta, hacia el suroeste el Camino Natural de La Val de Zafán.

Dejando atrás la antigua estación, el camino llega hasta la carretera que lleva a Lledó. Se sigue por esta carretera durante 200 m saliendo de ella por un sendero a mano izquierda, bajo la vigilancia del impresionante viaducto de Algás, que formaba parte del ferrocarril de Val de Zafán. Antes de llegar a Lledó, esta carretera pasa por el aparcamiento de la zona de baño del río Algars, donde las aguas del río, remansadas por un azud, han formado unas pozas.

Vistas de Arnes desde el cruce con la T-333

El camino se interna de nuevo en un pinar, con el viaducto aún visible a la derecha entre los árboles. El pinar se ve interrumpido por una pequeña explotación ganadera y la bajada al río Estrets, que se cruza por un vado de hormigón. La ruta vuelve al pinar durante otro kilómetro y medio, y desemboca en una gran llanura cubierta de plantaciones de almendros, que será la compañía hasta llegar a la carretera T-333.

Tras cruzarla y caminar unas decenas de metros junto a ella, se gira a la izquierda por la carretera de entrada a Arnes, completándose esta etapa justo a la entrada de esta población, en el cruce con la calle Onze de Setembre. Es recomendable pasear por esta localidad, en especial llegar a la plaza donde se encuentran el ayuntamiento y la iglesia, tanto por estos dos interesantes edificios, como por las vistas que desde aquí se tienen de los puertos de Tortosa-Beceite.

El camino entre olivares, al fondo los puertos de Tortosa-Beceite, donde destacan las Roques de Benet

Ramal a Horta de Sant Joan

Desde el cruce mencionado más arriba, tomando la pista a mano izquierda, se continúa por un pinar que va alternándose poco a poco con los olivares hasta que estos últimos son los que dominan el terreno. Durante este trayecto se habrá pasado sobre el Camino Natural de Terra Alta, por encima de uno de los túneles de esta antigua vía férrea, siendo posible ver desde la ruta la trinchera por donde pasa este otro itinerario.

Durante el recorrido hay dos vistas que dominan el horizonte, hacia el noreste Horta de Sant Joan (que se sitúa sobre una colina) y detrás la montaña de Santa Bárbara; hacia el sureste, el macizo de los puertos de Tortosa-Beceite, destacando sobre todo la curiosa formación de Roques de Benet, un afloramiento rocoso de conglomerado y caliza con paredes verticales de hasta 300 m.

La montaña de Santa bárbara y el convento de San Salvador desde el Camino Natural

Después de casi 2,5 km, la pista de tierra por la que se ha estado transitando se transforma en una asfaltada a la llegada a Horta de Sant Joan. Se accede a la localidad por la calle Navarra, que desemboca en la plaza de Catalunya. Antes de abandonar esta población en dirección a la antigua estación de ferrocarril, es interesante pasear por el casco antiguo para descubrir su rico patrimonio arquitectónico e histórico y tener una impresionante vista de la montaña de Santa Bárbara y los puertos de Tortosa-Beceite desde el mirador en el lado noreste del casco antiguo.

Desde la plaza de Catalunya, se desciende de la pequeña colina donde se asienta Horta por una pista asfaltada que discurre entre viñedos y almendros. Tras 1,5 km sin abandonar esta pista, se llega a un puente sobre el antiguo ferrocarril. Pasando sobre el puente y girando a la izquierda, este ramal del Camino Natural termina en las proximidades de la antigua estación de Horta de Sant Joan, con todos los edificios hoy en ruinas, punto en el que nuevamente se puede conectar con el Camino Natural de La Val de Zafán (tramo de Terra Alta).

Perfil

MIDE. Etapa 12: Arens de Lledó - Arnes

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

Lledó

Los terrenos de la localidad turolense de Lledó llevan habitados desde la antigüedad, como demuestran los restos arqueológicos que se conservan de época ibérica en toda la comarca del Matarraña y las comarcas limítrofes (Terra Alta, Bajo Aragón-Caspe…)

Durante la reconquista, estos territorios quedarán dentro de la encomienda de Calaceite y en 1205 la orden de Calatrava entregó Calaceite, Lledó y Arens de Lledó a Rolando de Cambrils y Dalmacio de Canyelles con el objetivo de repoblar el territorio. Esta repoblación no debió resultar exitosa, y en 1209, el rey de Aragón Pedro II entregó Lledó al obispo de Tortosa.

En octubre de 1210 el obispo Gombaldo de Santa Oliva otorgó Carta de Población a los nuevos habitantes de Lledó, concediéndoles casas y tierras, y bajo la jurisdicción del obispado de Tortosa se mantuvo al menos hasta el siglo XV. En 1834 se constituye como ayuntamiento, y formó parte del partido judicial de Valderrobres hasta incorporarsea Alcañiz en 1965.

Entre su patrimonio arquitectónico destaca la Iglesia Parroquial de Santiago Apostol, edificio gótico en sillería del siglo XIV y el Ayuntamiento, de 1610. A 4 km del casco urbano se sitúa la ermita de Santa Rosa de Viterbo.

Lledó se ha dedicado históricamente a la actividad agropecuaria, sector que sigue teniendo gran importancia en la economía de la localidad. En el ámbito agrícola, en las casi 1000 ha dedicadas a tierras de labor crecen olivos, almendros y otros frutales. En cuanto a ganadería, el ovino es prácticamente la única orientación ganadera del municipio. En los últimos años, el turismo ha hecho crecer el sector servicios, siendo la única gran alternativa a la agricultura y ganadería.

Horta de Sant Joan

Aunque los orígenes de esta población son inciertos, se han encontrado los restos de un poblado íbero en la parte más alta del pueblo. Durante el siglo VIII las tierras de Horta cayeron bajo dominio musulmán, pasando a manos cristianas en el siglo XIII.

Bajo el dominio templario se redactó la primera legislación local (1296); en aquella época, el término abarcaba también Arnes y Prat de Comte. Con la supresión de la orden del Temple, sus bienes, incluyendo Horta de Sant Joan, pasaron a manos de la orden de los Hospitalarios.

En la edad contemporánea, el nombre de Horta ha sido asociado sobre todo a PabloRuíz Picasso, que residió en la localidad en dos ocasiones pintando algunos de sus paisajes.

En la arquitectura de Horta destaca su casco antiguo, que aún conserva el carácter medieval con sus estrechas calles en espiral alrededor del punto más alto, donde se situaba el hoy desaparecido castillo de Orta. También destacan, además de la iglesia (gótica, comenzada a construir entre el siglo XII y el XIV pero finalizada en el XVI) y el ayuntamiento (renacentista, siglo XVI), la plaza porticada, rodeada de edificios renacentistas, o la casas del Pedido o del Diezmo (un palacio renacentista de los siglo XVI-XVII).

Dominando sobre Horta de Sant Joan, es imprescindible mencionar la montaña de Santa Bárbara, con 751 m, en cuya falda se sitúa el convento de San Salvador de Horta (realmente llamado Virgen de los Ángeles, debe su nombre más popular a ser lugar de residencia del fraile franciscano San Salvador).

La actividad económica de Horta de Sant Joan se basa en el campo. Además de la trilogía de secano (olivo, vid, cereal), los almendros ocupan buena parte de las hectáreas agrícolas. La ganadería está compuesta principalmente por granjas de cerdo, y en menor grado, de conejos, vacas o aves; la ganadería en extensivo se compone sobre todo de ovejas y cabras.

En los últimos años el sector turístico ha tenido un crecimiento exponencial (casas rurales, restaurantes, guías turísticos) que, al ser un sector más atractivo a la hora de combinarlo con el trabajo en el campo, ha permitido fijar la población y frenar el despoblamiento.

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