Etapa 3: Loarre – Bolea

Descripción

Una buena muestra del renacimiento aragonés

La tercera etapa del Camino de la Hoya de Huesca une las localidades de Loarre y Bolea, atravesando el paisaje fundamentalmente agrícola de los municipios de Loarre y La Sotonera, con su espectacular castillo vigilándonos desde lo alto. Esta etapa, de casi 11 kilómetros, coincide en la mayor parte del recorrido con el GR-1 y concluye en la localidad de Bolea, conocida por la colegiata de Santa María la Mayor- una de las mejores muestras del renacimiento aragonés- y por sus extraordinarias cerezas.

Castillo de Loarre

La etapa comienza en Loarre, atravesando el cauce del río Astón por el antiguo puente medieval situado a la salida del pueblo, donde se ha habilitado una zona de juegos y descanso. A unos 300 m del puente, junto a la fuente de Canta Gallos, el camino se desvía a la izquierda rodeando un campo de almendros (Prunus dulcis), hasta alcanzar la carretera HU-A-3163, que conduce hasta el célebre castillo románico de Loarre, inmortalizado en la película de Ridley Scott El Reino de los Cielos. Si el viajero dispone de tiempo no debe dejar de visitar este impresionante baluarte, pues está considerado el castillo románico mejor conservado de Europa.

Tras cruzar la carretera, el camino avanza por una zona eminentemente agrícola, entre campos de almendros, cereal y laderas desarboladas con matorral de clara influencia mediterránea, con especies como genista (Genista scorpius), boj (Buxus sempervirens) y coscoja (Quercus coccifera). Aproximadamente a un kilómetro, encontramos a la izquierda un camino que comunica con el castillo de Loarre, que permanece vigilante sobre gran parte de la comarca. El camino continúa de frente, avanzando entre cultivos, con la sierra Caballera como telón de fondo.

El Castillo de Loarre vigilante desde la pista que une Loarre y Aniés

Avanzando por la pista perfectamente acondicionada para el disfrute de senderistas y cicloturistas, dejamos a la derecha el acarcavado barranco del Moriñano y en pocos metros el cerro de La Collada, tapizado de una densa masa de matorral.

Los extensos campos de almendros dominan el paisaje de esta parte del camino, combinándose plantaciones de cierta edad con algunas más recientes. Tras pasar el arroyo de la Gabardilla, el camino se incorpora al GR-1, despuntando frente a nosotros la octogonal torre de la iglesia de Aniés.

Tras cruzar otro pequeño barranco se alcanza el río Riel, rodeado de una densa arboleda de álamos (Populus alba), sauces (Salix sp.) y zarzas (Rosa sp.) que se desarrollan en torno sus aguas.

Torre octogonal de la iglesia de San Esteban de Aniés

Un pequeño repecho nos conduce ya hasta el pueblo de Aniés, donde el viajero podrá tomar un respiro en la zona de descanso habilitada a la entrada del municipio, donde encontrará también un panel informativo de la ruta. En una pequeña plaza se encuentra la iglesia de San Esteban, que mantiene su original portada románica en el lado sur.

Avanzando por las calles de este pequeño núcleo rural, se alcanza la carretera principal, que debemos tomar a la izquierda para desviarnos enseguida a la derecha. Recorridos 80 m, justo a la altura del único árbol de la calle, el camino gira a la derecha por un estrecho callejón para desembocar en la carretera, de la que se desvía de nuevo a la izquierda hasta alcanzar una curva cerrada, en el cruce del barranco Fermelar.

Cabe destacar que desde la población de Aniés sale una pista que conduce a los pies de la ermita rupestre de la Virgen de la Peña, situada a tan solo 2 km de la población, cuyo privilegiado emplazamiento, literalmente colgada de la roca, ofrece vistas incomparables de toda la comarca. Esta espectacular ermita rupestre, a la que se puede acceder por un empinado sendero, pertenece a la Ruta del Silencio, junto con la ermita de San Cristóbal del Barranco (Bolea), la ermita de San Julián de Andriá (entre Lierta y Arascués), la de San Martín de la Val d’Onsera (San Julián de Banzo) y las ermitas de San Chinés y de San Cosme y San Damián (Vadiello).

Ermita rupestre de la Virgen de la Peña cerca de Aniés

Continuando por el Camino Natural, una vez alcanzada la carretera en el barranco Fermelar, es necesario transitar por ella unos 140 metros. Luego el camino se desvía definitivamente a la izquierda, donde los carrascales (Quercus ilex) se alternan con cultivos de secano, olivos (Olea europea) y almendros.

En 500 metros alcanzamos un cruce de caminos donde, siguiendo las indicaciones, debemos decantarnos por el de la derecha, para en 50 metros, desviarnos por un estrecho sendero perpendicular a la derecha poco señalizado, por lo que se debe prestar atención a este punto. Avanzando bajo la espesa cubierta que ofrecen las frondosas carrascas, alcanzamos de nuevo una ancha pista que debemos tomar en sentido Sureste hacia Bolea, coincidiendo con el trazado del GR-1, antiguo camino que unía Aniés y Bolea.

El camino avanza durante 1,5 km por un suave trazado entre un mosaico de cultivos herbáceos, almendros, olivos y carrascas. A partir de aquí, el paisaje comienza a estar dominado por los cultivos de almendros y cerezas, cuya floración primaveral ofrecen un maravilloso espectáculo de color al visitante.

Colegiata renacentista de Santa María La Mayor de Bolea

Tras cruzar el río Sotón, aparece el desvío a la ermita de Santa Quiteria, situada a unos 500 m. Este mismo camino conduce hasta la impresionante ermita rupestre de San Cristóbal, encajada en las agrestes paredes del barranco del río Sotón, perteneciente también a la Ruta del Silencio de la Hoya de Huesca. Nuestro camino, sin embargo, continúa de frente en dirección a Bolea, atravesando el cauce del barranco de San Andrés, que deja ver una potente pared de aluviales y una densa vegetación de ribera.

Dista menos de un kilómetro para alcanzar el final de la etapa, que se encuentra a la entrada de Bolea, justo en el cruce con la carretera que se dirige a Puibolea.

En Bolea existe un recorrido circular perteneciente a la etapa 4 que parte de este punto y se dirige por la calle Mayor hacia la plaza, para volver a salir hasta la carretera de Puibolea. Esta población, capital del municipio de La Sotonera, destaca por su famosa colegiata renacentista del siglo XVI de Santa María la Mayor, pero además se pueden encontrar otros monumentos destacables como la iglesia barroca de la Soledad, del siglo XVIII.

Perfil

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

Castillo de Loarre

El castillo de Loarre que representa el mejor románico aragonés, está catalogado como Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional. Por otra parte, se trata de uno de los castillos medievales más importantes y mejor conservados de toda Europa.

Data del siglo XI y fue construido por el rey navarro Sancho III el Mayor, sobre terrenos del poblado romano Calagurris Fibulariensis, como respuesta a la reconquista de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza, iniciada por él mismo. Se encuentra localizado en una elevación caliza y su construcción está plenamente integrada en el entorno.

Su localización estratégica, permitía controlar la Hoya de Huesca, comarca agrícola dominada por los musulmanes que poseían castillos en Bolea y Ayerbe, y su importancia fue crucial en la conquista de Huesca y en la expansión de Aragón hacia el sur de los Pirineos.

El recinto ha sufrido diferentes remodelaciones, y aparte de castillo ha sido monasterio. Es en 1071 cuando se realiza una ampliación en la que se construyen nuevos edificios como la iglesia de Santa María. Posteriormente ya en el siglo XIII, se construyó la muralla con once torreones, un perímetro de más de 200 m alrededor y una anchura de metro y medio, lo que permitió construir en su interior un camino para los vigías.

En el interior de la fortaleza aparecen una serie de torres, entre las que destacan la torre del Homenaje, que fue albarrana al principio y la torre de la Reina cuya función era defender la puerta del castillo y servía de estancia para la guardia. La torre norte se cree que era la que servía de residencia a los dueños del castillo.

En la explanada del castillo se encuentra el pozo que recogía el agua de lluvia que se almacenaba en aljibes que aún en la actualidad, siguen siendo utilizables.

Del mirador de la Reina, que era el lugar favorito de la corte para divisar el panorama, sólo ha llegado hasta nuestros días un enorme ventanal en el muro del castillo.

Como curiosidad, citar que en este castillo se rodó la película del director de cine Ridley Scott “El reino de los cielos”, con actores como Orlando Bloom, Eva Green, Jeremy Irons y Liam Neeson.