Etapa 9.1: Puente de Valdecastro - Cillaperlata

Descripción

Etapa 9.1: Puente de Valdecastro - Cillaperlata

Por el sur del embalse de Cillaperlata

Desde el puente de Valdecastro (535 m), tramo final del desfiladero de la Horadada y de la etapa 8, a un kilómetro de Trespaderne, el Camino Natural del Ebro sigue la carretera que conduce a Cillaperlata, dejando a la izquierda la entrada a una zona de recreo junto al río, dotada con mesas y barbacoa.

Ermita de Nuestra Señora de Encinillas

A un kilómetro del puente se abandona la carretera, para adelantarse en una pista a la izquierda que luego gira a la derecha y se convierte en un camino interior, por el que durante todo el trayecto coinciden el GR 99 y el GR 85 en dirección a Frías.

Primero se avanza entre pinos y algunos quejigos y, tras unos cinco minutos, un desvío conduce a la ermita de Encinillas, edificio popular que se alza entre el pinar, rodeado de mesas y un fogón. Lugar ideal y bello paraje donde pasar un buen día de campo (0,9 km; 10 min). De nuevo en la senda, el GR 99 alcanza una zona de campos de labor (algunos todavía en uso y otros repoblados de pequeños proyectos de pino) más despejada de vegetación.

Así se gana el Ebro (1,8 km; 25 min) y, paralelo a su cauce, ya se aprecia, y lo hará en todo momento, el congosto de la Hoz frente a Cillaperlata, y la abundante vegetación de ribera.

Formaciones rocosas en Orbaneja del Castillo. Burgos.

A ambos lados, tapizadas de carrascas, pinos y quejigos se alzan la Peña de la Cruz (641 m) y el Castrillo (584 m), respectivamente a derecha e izquierda. De esta forma se llega a la curvatura que comienza a acumular el agua del embalse de Cillaperlata.

En una hora se llega a la carretera (4,5 km; 1 h 5 min) que sube a la localidad y durante unos treinta metros se camina por ella hasta que surge un camino a la izquierda que, entre campos de labor, acerca a la orilla del río y embalse. A lo largo de un bosque de ribera se aprecia una buena panorámica de la localidad, especialmente con la obra de su presa que da paso al agua del canal Central Quintana.

La llegada a Cillaperlata, (540 m; 4,7 km; 1 h 10 min) tiene lugar a la altura de su lavadero, punto de unión con la etapa 9 que une Trespaderne y Quintana Martín Galíndez.

Enlaces de interés

Perfil

Perfil MIDE de la Etapa Puente de Valdecastro-Cillaperlata

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

El Ebro de las alturas

Antes de formar el gran valle, el Ebro nace como un río de montaña que discurre, a menudo, por vertiginosas gargantas. En el páramo de La Lora, entre Valdelomar y Bricias (Cantabria), las vertientes hacia el Ebro forman un elevado cantil, con surgencias kársticas como la cascada del Tobazo.

Más adelante, en el Espacio Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, estos cursos fluviales han excavado cañones que alcanzan más de 200 m de profundidad, en donde los colores ocres del terreno contrastan con el verde de la abundante y variada vegetación. También la alargada sierra de la Tesla, que separa Medina de Pomar y el valle de Valdivieso, se halla perforada por el Ebro dos veces: en el desfiladero de los Hocinos y en el congosto de la Horadada. Similar es el caso del Espacio Natural Montes Obarenes, murallón calizo de la Cordillera Cantábrica sobre las tierras de Burgos, con profundos desfiladeros como las hoces excavadas por el Ebro en Sobrón.

Finalmente, al entrar en La Rioja, el río ha labrado un impresionante canal natural que se eleva hasta los 445 m: las Conchas de Haro, sobre los Riscos de Bilibio, que reciben su nombre de la voz latina bilibium, que significa dos labios. En este punto el Ebro deja atrás su curso alto y penetra en la depresión, en su tramo medio. Atrás quedan los espacios montañosos y la geografía quebrada.

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