Etapa 3: Villanueva de la Nía - Polientes

Descripción

Etapa 3: Villanueva de la Nía - Polientes

Terrenos de Valderrible

El camino abandona el río Mardancho y sube por una pista entre quejigos al monte Casallo; desciende al este por el quejigal del monte del Castillo y prosigue atravesando varias de las pequeñas pero interesantes poblaciones que componen el Ayuntamiento de Valderredible, como Sobrepenilla, que muestra la iglesia románica de San Martín, y Rebollar de Ebro, donde merece la pena desviarse para visitar la ermita de Santa María. Tras cruzar el Ebro por el puente de Rocamundo, se llega finalmente a Polientes, capital de Valderredible, donde destacan sus muestras de arquitectura civil y su museo etnográfico, que permite conocer la historia y tradiciones de la zona.

Paisaje de Valderredible

En Villanueva de la Nía (725 m), se puede contemplar la iglesia románica de San Juan Bautista, con ábside del siglo XII (relacionada con la escuela de Cervatos por sus canecillos con motivos sexuales); su arquitectura montañesa de portadas en arcos de medio punto y balconadas solaneras; y el vía crucis hasta la ermita de la Virgen del Monte.

El camino atraviesa el arroyo Mardancho y toma una pista entre quejigos: el monte La Nía, con vistas a Cubillo de Ebro. Tras atravesar una finca donde hay que pasar dos portillas, el camino inicia la subida al monte el Casallo, con vistas sobre Berzosilla y la sierra. Se corona el collado de Castillo y se desciende al este por el quejigal del monte del Castillo, que lleva a Cuillas del Valle. Se deja la localidad por la carretera en dirección a Olleros de Paredes Rubias, por un antiguo camino de herradura que pasa por una zona de pastos y la fuente Vieja. Los hornos medievales que se conservan y el nombre de Olleros de Paredes Rubias recuerdan la cerámica que allí se elaboraba. Destaca su arquitectura popular y la iglesia gótica de San Juan Bautista.

El camino, primero por terreno llano entre campos y luego entre quejigos, llega a Sobrepenilla. Al final de sus casas junto a la iglesia románica de San Martín, del siglo XIII (con espadaña, lonja y bellas ventanas en el ábside plano y el lateral sur), sale una carretera que se deja a la izquierda por un camino que, entre quejigos, va hasta Sobrepeña, ofreciendo vistas hacia Montecillo, Quintanilla de An y Campo de Ebro y otros paisajes.

Puente de Rocamundo. Polientes

En Sobrepeña destaca su iglesia de Santa Juliana, que data, según señala su portada, de 1567; cuenta con lonja y espadaña a los pies desde la que se otean magníficas vistas. Sobresale también el centro de dinamización rural  “La Cojura del Ebro”.

El recorrido da unos pasos por la carretera y prosigue por el camino viejo a Rebollar de Ebro, que arranca a la derecha entre quejigos. Llega a la carretera y penetra otra vez en un quejigal y una zona de campos. El sendero llega una explanada herbosa, con el Ebro a la izquierda y al fondo la ermita de Santa María. Un camino, a la derecha (ajeno al GR 99), acerca al edificio, románico con añadidos del siglo XIX. Cuenta con una nave, ábside plano y pequeña espadaña; aunque lo más interesante son las tumbas antropomorfas excavadas en la roca. Bajo ella, junto al sendero aparece un santuario rupestre, primera fundación de la ermita.

Desde aquí se avanza junto a la margen derecha del Ebro a Rebollar, con su iglesia de San Vicente, del siglo XVI; es gótica, con espadaña, ábside poligonal, portada de arco apuntado y arquivoltas decoradas con bolas bajo lonja de madera. Tras cruzar el pueblo, una pista a la derecha se dirige a un pinar de repoblación que gana un pequeño collado.

Ermita románica de Santa María en Rebollar de Ebro

El recorrido se allana con la vista de Polientes, al otro lado del Ebro (margen derecha). Se pasa bajo la ermita de la Velilla y, una vez en la carretera, se alcanza el puente de Rocamundo y el área recreativa de Requejada, final de esta etapa.

Desde aquí se puede acceder al pueblo de Polientes, o, capital de municipio de Valderrible. La localidad ofrece buenos ejemplos de arquitectura civil, donde destacan su ayuntamiento (década de 1930), la oficina de turismo y el Museo Etnográfico de Valderrebible, donde conocer la historia, costumbres y tradiciones de la zona. Su Centro de Educación Ambiental desarrolla programas con escolares, dando a conocer el patrimonio natural y cultural de la zona.

Perfil

Perfil MIDE de la Etapa Villanueva de la Nía-Polientes

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

Polientes

El topónimo Polientes es de raíz latina, derivando del término pollens (fuerte, poderoso). En la parte alta del núcleo actual se ubicaba el asentamiento original (Barrio del Palacio), donde además de una antigua iglesia desaparecida, una necrópolis y las casas de los pobladores originales, parece muy probable que se ubicara un palacio o torre-fuerte. El nombre Polientes significaría por tanto “el lugar fortificado”. El núcleo aparece profusamente documentado en época medieval, desde el Cartulario de San Salvador de Oña del año 1011 hasta el Becerro de las Behetrías de 1352.

Capital del municipio de Valderredible, aquí se localiza el edificio de su Ayuntamiento. Cuenta, además, con una interesante iglesia barroca, dedicada a San Cristóbal. Junto a la localidad se levanta una presa, el puente de Rocamundo sobre el Ebro y un molino (actualmente dedicado al turismo rural). En 1992 se puso en marcha un Centro de Educación Ambiental, que pretende fomentar el contacto de los escolares con la zona y su entorno natural. Su museo etnográfico (junto a la oficina de turismo), se encuentra en un antiguo pajar recuperado; la construcción consta de tres plantas: la primera muestra la historia y naturaleza; la segunda los usos cotidianos, y la tercera se dedica a la muerte en Valderredible.

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