Etapa 16.1: Logroño - Agoncillo

Descripción

Etapa 16.1: Logroño - Agoncillo

Sorteando sotos, huertas y autopistas

La etapa del parque del Ebro y pasa bajo el puente de la carretera de circunvalación para cruzar el río Iregua y acceder a Varea, barrio rural de Logroño que conserva restos de una villa romana. Desde allí, el GR 99 avanza entre huertas y sotos hasta la N-232, que abandona en Recajo para cruzar la AP-68, ascender por el camino de La Rad, descender por el camino de Agoncillo y terminar cruzando de nuevo la AP-68. Más adelante se vadea el río Leza y el camino discurre por la orilla de este cauce antes de entrar en esta localidad y finalizar en su centro urbano, junto al Monumento Histórico Nacional del castillo de Aguas Mansas.

¡Partiendo desde el parque de la Ribera a las afueras de Logroño, se alcanza la circunvalación de la ciudad (A- 13), pasando bajo su puente y girando a la izquierda para entrar al barrio de Varea, tras pasar una pasarela que salva el río Iregua.

El recorrido sigue a la izquierda por una zona verde acondicionada con caminos, junto a la desembocadura del Iregua en el Ebro. La ruta se dirige por un camino asfaltado al desvío de Varea (1,7 km; 20 min), con su iglesia parroquial del siglo XVI. Puerto fluvial romano de la antigua Varaia, conserva restos (bajo el colegio público Varia) de una villa, en la que se aprecian sus dependencias, canales de agua, pozos o depósitos; así como trazos de la calzada romana entre Tarraco (Tarragona) y Asturica Augusta (Astorga), a la entrada del lugar desde la N-232.

El río Leza desemboca en el Ebro en el término de Agoncillo

Prosigue el GR 99 por un carril asfaltado rodeado de cultivos y huertas. Por la Pasada del Chivero, la ruta se aleja de la ribera, salta la acequia o el río del Batán y, en un cruce, se dirige a la derecha a unos viveros. El recorrido conecta con el camino del Espinal y, tras una amplia curva, se introduce en el camino Viejo de Calahorra, siempre por carril asfaltado y entre huertas, pasando bajo la autopista LO-20 en dos ocasiones. Al sur se aprecia el trazado de la N-232 y la AP- 68.

Junto a la orilla del Ebro surgen tres sotos de gran interés medioambiental: El Mediano, La Sabuquera, y las 145 ha protegidas en el PEPMAN de Los Americanos. Tras pasar una finca agrícola, se llega a la carretera que accede al cuartel militar de Recajo, pero el camino se dirige a las dos nuevas rotondas que salvan la N-232.

Las rotondas dan salida a la carretera, por la que se circula por el arcén. Se deja atrás una gasolinera, casas militares, se gira a la derecha a la altura de una fábrica de ladrillos y se pasa bajo la AP-68 por un túnel (se deben extremar especialmente las precauciones en este tramo).

La ruta asciende un barranco junto a unas canteras por el camino de la Rad y pasa bajo la Rabarera (519 m), mirador de los sotos y meandros extendidos al norte, Recajo, y al oeste Logroño. Tras un kilómetro de subida, el camino accede a un carril asfaltado en la puerta de la cantera.

Huertas en Varea

El recorrido desciende al Sureste y gira al Noreste para desembocar en los corrales de Valdeviguera. El camino marcha a la derecha y discurre paralelo a la AP-68 hasta el puente de la autopista, sobre el río Leza. Tras subir a la N-232 es necesario cruzarla y bajar al cauce del Leza que se supera por un paso de pivotes de hormigón.

Tras cruzar el Leza, el camino discurre en paralelo a la orilla del río hasta cruzar el túnel del ferrocarril, que accede a un carril asfaltado que con vistas del aeropuerto de Logroño-Agoncillo, penetra en esta última localidad junto a la ermita de los Dolores y alcanza el centro de la población a la altura del castillo y la iglesia.

Agoncillo se asienta en un entorno de terrazas que forman niveles escalonados. Su actividad tradicional ha sido la agricultura, de regadío y secano: vid, olivo, espárrago, patata y cereal; aunque el polígono El Sequero ha generado importantes cambios económicos, sociales y demográficos. En cuanto a su patrimonio, sobresale la iglesia de Nuestra Señora la Blanca (siglos XVI al XVIII); el castillo de Aguas Mansas (Monumento Histórico Artístico Nacional, siglos XIII y XIV), hoy ayuntamiento; la ermita de Nuestra Señora de los Dolores (del s. XVIII); el yacimiento de Velilla de Aracanta; y el aeropuerto de Logroño-Agoncillo, inaugurado en 2003.

Perfil

Perfil MIDE de la Etapa Logroño-Agoncillo

MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Información Destacada

Información adicional

Huertas tradicionales

El Camino Natural del Ebro discurre por algunas de las mejores tierras de La Rioja, vegas y regadíos tradicionales de enorme productividad y calidad paisajística, en las que se obtienen distintas variedades de frutas y hortalizas. Su excelente conservación ha impulsado la catalogación como espacios de interés natural, dentro de la categoría de Huerta Tradicional: 335 ha en Varea y 820 entre Agoncillo y Arrúbal.

Varea

Varea es un barrio del municipio de Logroño, situado al este del mismo, junto al río Iregua. Poblada desde la Edad Antigua, la primera mención de su nombre apareció en unas monedas escritas en alfabeto ibérico en el siglo II a. C. Bajo la dominación romana se convirtió en el puerto fluvial del Ebro más cercano a su nacimiento, como narra Plinio el Viejo en su Naturalis Historia, o Avieno en su Oda Maritima. Así, hasta este centro portuario llegaban las embarcaciones procedentes de Tortosa, que recalaban en otros fondeaderos, como Caesaraugusta (Zaragoza). En la actualidad conserva restos de aquella época, ejemplo de ello es un tramo de la calzada que unía Tarraco (Tarragona) y Asturica Augusta (Astorga). Otros historiadores hacen referencia al hoy barrio de Logroño: Tito Livio o Ptolomeo la consideran una de las tres ciudades más importantes de los berones, junto con Tritium Magallum (Tricio) y Calagurris Iulia Nassica (Calahorra). En la actualidad, sus pobladores combinan las actividades agrícolas y secundarias, debido a la cercanía del casco urbano de Logroño y sus polígonos industriales.

Los restos romanos conservados en Varea ofrecen la posibilidad de contemplar una interesante villa, en la que se aprecia gran cantidad de sus antiguas dependencias, concretamente bajo el colegio Varia, en el parque de los Artesanos, así como en dos lonjas de propiedad municipal.

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