Etapa 5: Poveda de la Sierra a Zaorejas

Descripción

Etapa 5: Poveda de la Sierra - Zaorejas

Entre muros

Esta etapa discurre encajonada entre enormes farallones calizos. La sensación de caminar por el fondo de un cañón formado tras millones de años de trabajo del río para conseguir este asombroso paisaje, es indescriptible.

La etapa sale de Poveda de la Sierra, compartiendo cinco kilómetros con el final de la etapa anterior. El camino abandona dicha población por el noroeste, girando primero a la derecha y después a la izquierda para encaminarse, por una ancha pista bien definida, hacia el río Tajo.

Aguja de piedra al fondo

La vegetación y la fauna van perdiendo su carácter antrópico según el caminante avanza en la etapa, pasando de las dehesas de quejigos (Quercus faginea), donde el ganado convive y comparte alimento con cérvidos, a las zonas de pinares, menos aptas para el ganado doméstico.

Se llega al cruce que pone fin al tramo común de las etapas 4 y 5, punto en el que la etapa gira a la izquierda para cruzar, a los pocos metros, un puente sobre el arroyo Merdero y avanza dejando el río Tajo a su derecha, algo que no varía en ningún momento de la etapa. A ambos lados del cauce se asientan enormes chopos negros (Populus nigra) y sauces de hoja estrecha (Salix eleagnos), que necesitan la protección del río que les garantiza un suministro constante de agua. A los lados del camino los pinos laricios (Pinus nigra) van siendo sustituidos por quejigos, que se hacen dueños del terreno y terminan por cubrir las escarpadas laderas del valle.

La etapa pasa junto al área recreativa “El Vivero” y llega a una bifurcación, donde continúa de frente. A los pocos metros aparece una fuente, de la cual no se conoce su control sanitario, que da al caminante la posibilidad de refrescarse el cuerpo antes de continuar la marcha. Desde este punto las vistas sobre los farallones rocosos que encañonan las cristalinas aguas del tramo alto del río Tajo son espectaculares.

La etapa continúa por la misma pista durante varios kilómetros. El paisaje que rodea el sendero cambia con cada estación, álamos temblones (Populus tremula), avellanos (Corylus avellana), cornejos (Cornus sanguinea) y escaramujos (Rosa canina) cambian de color a lo largo del año, regalando al senderista una fotografía diferente en función de la época en la que se transite el sendero.

El sendero avanza bajo la sombra de un pinar adulto, donde carboneros garrapinos (Parus ater), herrerillos comunes (Parus caeruleus) y piquituertos (Loxia curvirostra) encuentran un lugar inmejorable para asentarse y construir sus nidos.

Señales del Camino junto a un refugio

El trazado llega al albergue de Fuente la Parra, dejándolo a su derecha al proseguir la marcha hacia Zaorejas, acompañado en todo momento por el río Tajo, encajonado y oculto bajo el denso bosque de su ribera izquierda. En este tramo, el río alberga más peces que en el tramo más alto, atrayendo a un buen número de animales pescadores, como nutrias (Lutra lutra), garzas reales (Ardea cinerea), martines pescadores (Alcedo atthis), zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis) o culebras de agua (Natrix maura). La vegetación es exhuberante y diversa, lo que facilita la presencia de hervíboros como la rata de agua (Arvicola sapidus) y genera escondites para carriceros (Acrocephalus scirpaceus) y chorlitejos chicos (Charadrius dubius). Los insectos constituyen la dieta principal de oropéndolas (Oriolus oriolus) y mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita), y éstos a su vez son cazados por gavilanes (Accipiter nisus) y cernícalos (Falco tinnunculus). Bajo el agua, peces como la boga de río (Pseudochondrostoma polylepis), el barbo (Barbus bocagei) o la bermejuela (Achondrostoma arcasii) y cangrejos americanos (Procambarus clarkii) se alimentan de pequeños invertebrados y plantas sumergidas. Una biodiversidad tan variada no es casual, ya que la gran mayoría de la etapa discurre por el Parque Natural del Alto Tajo y el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) “Alto Tajo”, y la totalidad de la misma por la Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA) de igual nombre. Al final de esta guía se encuentran los datos de contacto del centro de visitantes del Parque Natural.

Zona remansada del río desde una curva del Camino

Tras dejar a un lado el vado de Salmerón, asociado también a un área de descanso y un refugio, el sendero asciende ligeramente y llega a un gran meandro donde, con un poco de suerte, se puede ver el lento aleteo de barbos y truchas (Salmo trutta).

La pista forestal alcanza el área recreativa de Fuente de la Falaguera, que dispone de diversos servicios donde el caminante puede tomar un pequeño respiro antes de continuar la marcha. La etapa prosigue unos dos kilómetros más antes de desviarse a la izquierda, para ascender por unas escaleras de madera. En este punto se alcanza el barranco del Ciño Negro donde, en determinadas épocas del año, se puede disfrutar de un espectacular salto creado por el arroyo del mismo nombre. Es precisamente en las inmediaciones de esta cascada de toba estacional cuando comienza el tramo común entre las etapas 5 y 6, de entrada y salida de Zaorejas, respectivamente.

La etapa sigue subiendo y llega a una gran piedra que hace de mirador natural sobre el cauce del río, desde donde es fácil observar el pausado vuelo de los buitres leonados (Gyps fulvus) que sobrevuelan la zona ayudados por las corrientes de aire caliente. En este tramo del recorrido, el camino natural comparte trazado con un sendero geológico, por lo que es frecuente ver paneles interpretativos salpicando la ruta. En las proximidades se encuentran la cascada tobácea de la Escaleruela y el Mirador de San Pedro.

El itinerario continúa ahora por una vereda y se encajona entre muros de caliza y toba. Discurre junto al lecho del arroyo del Ciño Negro, de régimen estacional, sobre el que crecen enormes nogales (Juglans regia) y se sitúan pequeñas huertas. Tras cruzar una pasarela de madera, la vereda se convierte en un camino más ancho por el que transita aproximadamente 1,8 kilómetros, incluyendo alguna revuelta, antes de desviarse a la izquierda y pasar junto a un grupo de colmenas. Desde aquí, el camino pierde entidad hasta casi desaparecer.

Por una estrecha y pedregosa vereda rodeada de sabinas (Juniperus thurifera), en continuo sube y baja, el camino atraviesa un barranco, deja atrás unas fincas de cultivo y llega Zaorejas, meta final de la etapa.

Mapa

Perfil

Perfil MIDE de la Etapa Poveda de la Sierra-Zaorejas


MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Destacados

Información adicional

Poveda de la Sierra

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Remedios, de Poveda de la Sierra, está situada en el centro del pueblo. De estilo rural del siglo XVI, sufrió importantes reformas en los siglos posteriores. Poco conserva de su construcción inicial. En la parte alta de la localidad se encuentra la plaza de Felipe Molina que dispone de una gran explanada, una formidable fuente de caños gemelos, donde abrevaban las caballerizas, y el ayuntamiento de la localidad. A la entrada de la población se ha situado la estatura del Ganchero (2007) para rendir homenaje y mantener viva la memoria de los gancheros, tan importantes en tiempos pasados en el desarrollo económico de la localidad.

Fiesta de los Gancheros

La Fiesta de los Gancheros se celebra desde hace diez años en el Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara.

Se trata de un homenaje a los gancheros, un oficio desaparecido que consistía en el transporte de troncos de madera flotando por el río. Estas personas realizaron un notable esfuerzo para arrastrar los troncos hacia el cauce y, una vez allí, atarlos y guiarlos hasta la orilla en un trabajo en el que no siempre acompañaba la corriente.

A través de esta fiesta ganchera se trata de mantener el recuerdo, y hacer un homenaje permanente a las actividades rurales tradicionales que han forjado la vida y la cultura de la gente de nuestros pueblos, así como fomentar la convivencia.

La novela El río que nos lleva, de José Luis Sampedro, adaptada después al cine, describe la arriesgada vida de los gancheros.

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