Etapa 4: Peralejo de las Truchas a Poveda de la Sierra

Descripción

Etapa 4: Peralejos de las Truchas - Poveda de la Sierra

Bajo la mirada de los buitres

El tramo alto del río Tajo es un vergel en lo que a naturaleza se refiere. Encajonado entre enormes farallones calizos, se asienta el bosque de ribera que flanquea el río por ambas orillas. Enormes pinos laricios, quejigos y arces decoran el paisaje con sus cambios de coloración a lo largo de año, regalando al visitante un bello recuerdo y un sinfín de sensaciones.

Esta etapa del camino natural comienza en la localidad de Peralejos de las Truchas, desde donde parte con orientación suroeste hasta una intersección. Este tramo inicial de la etapa 4 es coincidente con el tramo final de la etapa 3.

El río se encajona entre farallones

En el cruce que las separa, el camino sigue por la derecha; por un sendero angosto pero protegido por una barandilla de cuerda y postes de madera. Discurre en paralelo a la margen derecha del río Tajo hasta llegar a una pequeña área recreativa. El itinerario continúa hasta confluir con la carretera CM-2106 con la que se solapa durante unos metros para separarse de ella girando a la izquierda y manteniendo la traza paralela hasta que vuelve a cruzarla. Durante unos kilómetros la ruta discurre entre la carretera y la margen derecha del río, equidistante entre ambas.

La carretera CM-2106 y el camino convergen de nuevo, desviándose la primera hacia la izquierda por el puente del Martinete, infraestructura que salva el río Tajo, y siguiendo de frente el segundo con un trazado sinuoso que se adapta al curso meandriforme que describe el cauce en esta zona.

Toda la etapa transcurre dentro del Parque Natural del Alto Tajo además de pertenecer al LIC, ZEC y ZEPA del mismo nombre. En la vegetación de las laderas se observan: pinos (Pinus spp.), enebros (Juniperus communis), bojes (Buxus sempervirens), quejigos (Quercus faginea) y gayubas (Arctostaphylos uva-ursi), mientras que en los valles son los sauces (Salix spp.) y los chopos (Populus spp.) las especies más habituales.

La ruta alcanza un cruce en el que dobla a la derecha para, tras una corta distancia, llegar a una bifurcación donde vira a la izquierda con rumbo al norte hasta localizar la laguna de Taravilla. Esta laguna es de origen mixto: cárstico y glaciar, y en su entorno se ha desarrollado un ecosistema singular asociado al ambiente palustre. En sus alrededores existe un área recreativa donde poder descansar y reponer fuerzas.

Desde la zona anterior, la travesía parte con dirección al sur hasta desembocar en el río Tajo, que se atraviesa mediante una pasarela peatonal, a partir de la cual se sigue por un sendero avanzando hasta un pequeño núcleo rural conocido como Casas del Salto, tradicional asentamiento ligado a una antigua central hidroeléctrica que ha sido recuperado en la actualidad. De las infraestructuras dedicadas a la generación de electricidad sólo se conserva la presa en el río Tajo, denominada Salto de Poveda.

El salto de Poveda es una espectacular cascada de más de 20 metros formada a partir del derrumbe de una antiguo dique producido por la fuerza del Tajo. El dique se construyó recreciendo una barrera de travertinos ya existente. La agitación del agua que produce la cascada facilita la precipitación del carbonato cálcico disuelto, originándose un espectacular travertino.

La etapa continúa de forma paralela a la margen izquierda de la corriente fluvial hasta converger con la carretera CM-210, después de haber cruzado un arroyo por una pasarela peatonal y haber pasado junto al área recreativa de Fuente del Berro y un punto de información del Parque Natural del río Tajo.

Puente sobre el arroyo de la Hoz

El camino natural se superpone con la carretera CM-210 durante unos 800 metros, disociándose después, a la altura de un refugio, en un desvío a la derecha para inmediatamente cruzar por un puente el arroyo de la Hoz. En este tramo además de la vegetación descrita anteriormente aparecen arces de Montpellier (Acer monspessulanum) y pinos laricios (Pinus nigra). En algunos ejemplares de estos últimos se aprecian las picas de corteza utilizadas para la obtención de resina.

Desde el arroyo de La Hoz, la senda reanuda su trazado manteniéndose en paralelo a la margen izquierda del río, como en los kilómetros anteriores. En la siguiente intersección gira a la izquierda con orientación al Sur. El itinerario discurre por una ancha pista con buen firme, pasando tres intersecciones, en la primera dobla a la derecha, en la segunda a la izquierda y en la tercera otra vez a la derecha. Al atravesar estos terrenos se detecta un cambio en la vegetación asociado a la proximidad de la actividad antrópica, los pinares dan paso a las dehesas de quejigos (Quercus faginea), donde el ganado convive y comparte alimento con gamos (Dama dama), ciervos (Cervus elaphus) y corzos (Capreolus capreolus).

El recorrido asciende en ligera pendiente y confluye con un cruce donde sigue por la izquierda; supera cuatro nudos secundarios cuyos ramales son más angostos y sigue manteniendo rumbo sur-sureste hasta las siguientes bifurcaciones en donde vira primero a la derecha y luego a la izquierda para, después de describir una amplia curva, unirse con un camino que sigue directamente hasta la localidad de Poveda de la Sierra donde finaliza esta etapa.

Mapa

Perfil

Perfil MIDE de la Etapa Peralejos de las Truchas-Poveda de la Sierra


MIDE (Método para la Información de Excursiones)

(calculado según criterios MIDE para un excursionista medio poco cargado)

Destacados

Información adicional

El paisaje de los riscos cortados

En este tramo, el camino discurre encajado entre farallones rocosos de una parte y cortados y riscos que forman las hoces del río de la otra, sucediéndose los miradores a lo largo de todo este trayecto. En estos parajes se evidencia la presencia de bosque de ribera aunque todavía no muestra una gran madurez. Las grietas, oquedades y salientes rocosos se encuentran colonizados por multitud de especies.

Los cortados son utilizados como lugar de cría y refugio debido a la inaccesibilidad que presentan para los depredadores.

Las chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) buscan insectos en las paredes de los riscos y los aviones roqueros (Ptyonoprogne rupestris) se lanzan hacia el río para alimentarse de moscas y mosquitos que se encuentran sobre la lámina de agua. Aves de mayor tamaño como el águila real (Aquila chrysaetos), usan los páramos para la caza del conejo y el buitre leonado (Gyps fulvus) recorre grandes distancias en busca de carroña.

En los escarpes calizos también encuentran refugio mamíferos como la comadreja (Mustela nivalis) o la garduña (Martes foina) y reptiles como la víbora hocicuda (Vipera latasti).

Algunas plantas se han adaptado a las duras condiciones climatológicas que imperan en este lugar: fríos inviernos, calurosos estíos, falta de agua y precaria existencia de suelo. Los narcisos de roca (Narcissus rupicola), las rompepiedras (Lepidium latifolium), los ajos de roca (Allium sp.), la siempreniña (Erinus alpinus) o la aliagueta (Hormathophylla spinosa) son ejemplos de aclimatación a los riscos y cortados.

Laguna de Taravill

A la altura del kilómetro 76 de la carretera CM-210, se localiza el sendero que conduce al humedal más importante del Parque Natural del Alto Tajo. Esta laguna se ha creado de forma natural por la combinación de los procesos de meteorización química de las rocas carbonáticas y las recargas que recibe desde el acuífero y que mantienen la lámina gracias a la existencia de arcillas impermeables en el vaso de la misma. En los períodos de recarga del acuífero el nivel freático sube, las aguas sobrantes salen por el rebosadero frontal y se precipitan en cascada hacia el río Tajo. En su caída, el agua cargada de carbonato cálcico libera gran parte del mineral, tapizando rocas y vegetación, formándose así un travertino que, a modo de barrera o represa, hace que el dique crezca de forma natural, a medida que la laguna se colmata del sedimento procedente de las torrenteras y arroyos cercanos.

El aprovechamiento tradicional de la resina

Aunque lo más común es obtener la resina o miera del pino negral o resinero (Pinus pinaster), en esta comarca se explotó el pino existente, el pino negro (Pinus laricio). La resina era un bien muy preciado, pues de ella se obtenía el aguarrás (trementina) y la colofonia, utilizada en perfumería, colas o incluso en la composición de la goma de mascar. La resina tuvo una gran importancia económica ya que necesitaba mucha mano de obra y durante décadas tuvo un elevado precio. Pero en los años 70 del siglo XX, con la aparición de productos importados y la expansión de productos químicos artificiales, el aprovechamiento de la resina dejó de ser rentable en España, por lo que actualmente se realiza únicamente a modo testimonial en algunas comarcas.

Barranco del Horcajo

A la altura del puente del Martinete, donde se abrazan las provincias de Guadalajara y Cuenca, siguiendo la CM-2106 aproximadamente a unos 900 m desde dicho puente, existe una ruta senderista, que discurre a través del barranco del Horcajo, un angosto valle por el que discurre el arroyo del mismo nombre hasta su desembocadura en el Tajo. La ruta atraviesa un gran pinar de pinos silvestres, donde también abundan los arces (Acer sp.), algún quejigo (Q. faginea), aligustres (Ligustrum vulgare) y agracejos (Berberis vulgaris). Espectaculares paredes calizas, pequeños saltos de agua con formaciones tobáceas y un pequeño bosque de vegetación mesófila de gran interés botánico. Sin olvidar, claro está, la presencia de aves rupícolas como buitres leonados.

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