Etapa 38: Garrovillas de Alconétar - Mata de Alcántara

Etapa 38: Garrovillas de Alconétar-Mata de Alcántara

    Por el Pinar de Garrovillas

    Durante el largo recorrido de esta etapa se tendrá la oportunidad de disfrutar de variados paisajes, desde los llamativos pinares de Garrovillas, con sus grandes formaciones rocosas, hasta las zonas más esteparias que acompañan gran parte del recorrido, o los bosques aclarados de encina, con grandes ejemplares de esta especie.

    Perfil MIDE de la Etapa Garrovillas de Alconétar-Mata de Alcántara

    Desde la ermita del Cristo del Humilladero, que se encuentra a la salida de Garrovillas, parte el sendero a mano izquierda. Nada más empezar a caminar aparece a la izquierda del camino el convento de San Antonio de Padua, monumento representativo de la época de los Reyes Católicos, que merece la pena visitar.

    Convento de San Antonio de Padua a la salida de Garrovillas de Alconétar

    Esta primera parte del Camino, que transcurre por una cómoda pista de amplio trazado atravesando zonas de pasto, olivos y encinas (Quercus ilex), acerca al viajero a los pinares de Garrovillas. En este tramo el Camino Natural coincide con la traza de la “Ruta de los Almendros”, una de las rutas que forma parte del proyecto TRANSLANA; que es una iniciativa comunitaria desarrollada entre España y Portugal y que surge como una apuesta de revalorización de los caminos culturales ancestrales.

    El Camino pasa cerca de un cortijo tras el cual se debe atravesar una portilla. A partir de este punto el se hace más sinuoso y estrecho, dirigiendo al caminante hacia el pequeño arroyo de Rehana, después del cual la senda se vuelve más cómoda. Durante este trayecto se puede disfrutar de las grandes rocas graníticas del camino, que conforman un llamativo paisaje.

    El Camino entra en el Pinar de Garrovilla

    Se trata de un paisaje ondulado, granítico, donde el pino piñonero (Pinus pinea) ha sido capaz de competir con la encina. El pinar ofrece un recurso natural como es el piñón, que además de ser aprovechado por el hombre, es utilizado a la llegada del invierno por aves especializadas en frutos forestales. La senda se hace más empinada y algunos puntos están dotados de escalones construidos con troncos de madera, dispuestos directamente sobre el terreno, que facilitan el paso a través de las zonas más empinadas. Al alcanzar lo alto de la loma se encuentra a la vera del sendero un asentamiento apícola similar al “cortín” asturiano. Una vez alcanzado el paraje de Peón, lugar donde se ubica una cantera, se puede disfrutar de una impresionante vista del pinar.

    En lo alto de esta loma discurre de nuevo el Camino por una cómoda pista, que atraviesa amplias zonas de matorral y repoblaciones forestales. Aquí se encuentran unas instalaciones ganaderas desde las que el visitante contemplará la imagen al fondo del pantano de Alcántara. Continúa el trayecto durante un largo trecho atravesando un paisaje similar; el ganado sale al paso casi de forma continuada, especialmente junto a algunas charcas o lagunillas donde estos animales abrevan. El Camino atraviesa varios cotos de caza, que en ocasiones están cerrados con portillas y otras veces están dotados de pasos canadienses.

    Construcción de piedra para la protección de colmenas

    El paisaje experimenta un ligero cambio al acercarse a una majada donde pasta el ganado, cerca de un arroyo. Y es que en varias ocasiones a lo largo de esta etapa el viajero pasa por pequeños cursos fluviales, destacando los del río Alcalfe y el arroyo Rivera de la Mata, salvando el primero mediante un puente y el segundo mediante un vado de piedra. Los verdes pastos contrastan con el resto del paisaje que ha ido acompañando al camino. Encinas y olivos surgen de nuevo para dejar atrás el paisaje arbustivo característico de este largo trecho.

    El Camino cruza un puente en las proximidades de Mata de Alcántara

    Muy cerca ya del destino final, la etapa entra en un encinar donde los ejemplares centenarios ofrecen al caminante una bonita estampa. Es fácil observar a los buitres, sobrevolando tranquilamente esta escena en grandes grupos, que fácilmente pueden superar los veinte individuos. En esta zona, el viajero cuenta con un área de descanso con mesas y bancos de madera, dotada de escalones rústicos de acceso. A la salida del encinar el camino transcurre bordeando una pequeña presa, después de la cual el camino se convierte en carretera que da acceso directamente al pueblo de Mata de Alcántara.

    Finaliza en esta localidad la etapa, tras recorrer más de 35 km por un variado paisaje, desde las zonas más abruptas en las inmediaciones del Pinar de Garrovillas, pasando por las zonas más agrestes de matorral o las típicas dehesas de encina de la comunidad de Extremadura.

    Información adicional

    Iglesia “Santa María de Gracia”

    Situada en Mata de Alcántara, la iglesia dedicada a Nuestra Señora de Gracia se edificó en su mayor parte durante el siglo XVI, aunque la torre, de planta cuadrada, pertenece al siglo XVII.

    Su única nave se encuentra cubierta con una magnífica bóveda de crucería estrellada, perteneciente al gótico final. Es obra del arquitecto Pedro de Ibarra.

    ZEPA Pinares de Garrovillas

    Situada en el centro-oeste de la provincia de Cáceres y al oeste de la población de Garrovillas, este espacio natural cuenta con varios cursos de agua, como el arroyo de Rehana y el arroyo Garciacaballero.

    El paisaje se encuentra representado por pinares y extensiones subestépicas de gramíneas rodeadas de retamales (Retama ssp.). En este lugar se reproduce la cigüeña negra (Ciconia nigra), en peligro de extinción, y también hay presencia de avutarda (Otis tarda).

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